Neuquén atraviesa una fuerte transformación impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta. Cada día, alrededor de 82 personas llegan a la ciudad capital en busca de oportunidades relacionadas con la industria petrolera. Durante 2025, unas 22.000 personas cambiaron su domicilio a la provincia y para este año se proyecta que la cifra alcance las 30.000, sin contar a quienes trabajan por turnos y regresan a sus lugares de origen ni a quienes se instalan sin realizar el cambio formal de domicilio.
El crecimiento de la actividad petrolera también tuvo impacto sobre el empleo. Desde noviembre de 2023, Neuquén registró un incremento superior al 7% en los puestos de trabajo formales, de acuerdo con datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). El impulso está relacionado principalmente con Vaca Muerta, que tomó mayor fuerza en un contexto de precios internacionales del petróleo superiores a los US$100 por barril y con el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
El movimiento económico también comenzó a reflejarse en el comercio y los servicios. Diferentes marcas de consumo buscan instalarse en la capital neuquina para acompañar el crecimiento de la población. La cadena de cafeterías Le Pain Quotidien abrió recientemente su primer local en la ciudad y ya analiza una segunda apertura. También llegó Lucciano’s, mientras que los precios muestran diferencias respecto de Buenos Aires: el kilo de helado cuesta aproximadamente 15% más y comer afuera resulta, en promedio, un 18% más caro.
A pesar del crecimiento del costo de vida y de los reclamos de vecinos por cuestiones vinculadas con la inseguridad, Neuquén mantiene indicadores laborales y sociales destacados. La provincia registra una tasa de desempleo del 3,2%, frente al 7,9% nacional, mientras que la pobreza alcanza al 19,6% de la población, frente al 32,3% registrado a nivel país.
La expansión petrolera también se refleja en los niveles de producción. En agosto, Argentina produjo cerca de 950.000 barriles de petróleo diarios, de los cuales unos 670.000 provinieron de Neuquén. De esta manera, la provincia concentra aproximadamente siete de cada diez barriles producidos en el país.
El crecimiento de Vaca Muerta, sin embargo, presenta desafíos logísticos. Uno de los principales está relacionado con el transporte de arena utilizada durante la fractura hidráulica de los pozos. El material llega principalmente desde Entre Ríos, ubicada a unos 1200 kilómetros de distancia.
Cada pozo requiere alrededor de 12.000 toneladas de arena. Con unos 500 pozos perforados por año, esto representa aproximadamente 400.000 viajes de camiones anuales, además de los correspondientes regresos sin carga. El aumento de la actividad podría duplicar la cantidad de camiones necesarios para abastecer las operaciones.
En paralelo, avanzan obras destinadas a ampliar la capacidad de evacuación de la producción petrolera. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) permitirá sumar inicialmente unos 550.000 barriles diarios y alcanzar los 700.000 cuando opere a plena capacidad. Con este proyecto, la capacidad de transporte de la cuenca podría llegar a 1,4 millones de barriles diarios desde mediados de 2028.
En este escenario también se destaca la actividad de Chevron en El Trapial, un yacimiento ubicado a unos 255 kilómetros al norte de la capital neuquina. La empresa produce actualmente unos 40.000 barriles equivalentes diarios, con una composición aproximada de 70% de petróleo y 30% de gas.
Chevron presentó en junio un pedido para ingresar al RIGI con un proyecto de inversión estimado en US$13.800 millones para desarrollar El Trapial. La compañía busca, además, triplicar hacia 2035 la producción que tenía en Argentina a fines de 2025.
El avance de Vaca Muerta continúa modificando el perfil económico y demográfico de Neuquén, mientras la provincia enfrenta el desafío de acompañar el crecimiento de la producción con infraestructura, transporte, servicios y nuevas inversiones.
Fuente: LA NACION-Sofía Diamante.
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