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Pilgrim Energy: la operadora transitoria de Cerro Negro y sus deudas pendientes

Llegó en 2021 para reactivar un yacimiento abandonado tras la caída de Cristóbal López. Cinco años después, con trabajadores que reclamaron en la ruta y versiones de una rescisión, el área vuelve a quedar en el centro de la escena.

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Pilgrim Energy: la operadora transitoria de Cerro Negro y sus deudas pendientes

Pilgrim Energy S.A. es una petrolera de escala chica que se hizo un lugar en la Cuenca del Golfo San Jorge a partir de un área con una historia problemática: Cerro Negro, en el suroeste de Chubut.

El yacimiento abarca 186 km², está ubicado a 130 km de Comodoro Rivadavia y a 25 km de Sarmiento y, según cálculos provinciales, produce alrededor de 30 m³ diarios de petróleo y 30.000 m³ diarios de gas. Su operación involucra de manera directa a unos 25 trabajadores.

El origen: la caída de Cristóbal López

Hasta diciembre de 2018, el único concesionario del área fue Petrolera Cerro Negro S.A., del Grupo Indalo de Cristóbal López.

El 26 de diciembre de ese año, el Decreto 1400/18 declaró la caducidad de la concesión por incumplimiento de obligaciones y el área revirtió a la Provincia.

En enero de 2019, la empresa dejó de operar y la producción quedó limitada.

Desde entonces, Petrominera Chubut quedó a cargo y recurrió a operadores transitorios que trabajan por cuenta y orden de la empresa estatal.

El primero fue Roch S.A., de Ricardo Chacra, adjudicataria de un concurso excepcional por seis meses en 2019. Esa operación terminó en junio de 2020 por vencimiento del contrato, en plena pandemia y con el derrumbe del precio del crudo.

El yacimiento quedó paralizado y sus trabajadores, afuera.

La llegada de Pilgrim

En marzo de 2021, Petrominera abrió los sobres del Concurso Público 01/2021. Se presentaron dos oferentes: Pilgrim Energy S.A. y Colhué Huapi S.A. Ganó Pilgrim.

En abril de ese año, el gobernador Mariano Arcioni, el presidente de Petrominera Héctor Millar y el intendente de Comodoro Rivadavia Juan Pablo Luque firmaron el contrato, con la presencia de los gremios petroleros, Camioneros y UOCRA.

El esquema no era una concesión. Pilgrim operaría por cuenta y orden de Petrominera durante un año y medio, en dos períodos de nueve meses, o hasta que se licitara el yacimiento.

Según publicó LM Neuquén, el acuerdo se alcanzó gracias a una excepción en el pago de impuestos.

El contrato incluía además un compromiso laboral: la reincorporación de 27 trabajadores petroleros que habían quedado sin empleo.

En los primeros meses, el gobierno celebró los resultados. El entonces ministro de Hidrocarburos, Martín Cerdá, sostuvo que el contrato había permitido reactivar varios pozos.

Pero la licitación definitiva por 25 años, anunciada en reiteradas oportunidades, nunca se concretó y el esquema transitorio se extendió mucho más allá de los 18 meses previstos.

El reclamo de los trabajadores

El conflicto más visible fue laboral.

A mediados de 2024, ex empleados del yacimiento montaron un piquete sobre la Ruta Nacional 26, en el ingreso al área.

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Reclamaban que Pilgrim respetara la nómina de trabajadores que debía reincorporar, después de casi cuatro años de espera. Denunciaron además que ingresaron personas que no figuraban en la nómina de la resolución firmada en Petrominera.

La protesta duró 17 días. Se levantó cuando el gerente de Pilgrim se comprometió a buscar una solución, junto con integrantes de la comisión directiva del Sindicato de Petroleros Privados de Chubut.

Desembarco en Río Negro

Fuera de Chubut, Pilgrim presentó una iniciativa privada en Río Negro para explorar gas en las áreas Jagüel de los Milicos (21,6 km²) y Angostura (396 km²), al sur del embalse Casa de Piedra.

La provincia declaró el proyecto de interés público, lanzó la licitación y otorgó a la empresa derecho preferente para mejorar su oferta.

Pilgrim planteó una inversión inicial de US$ 6 millones en una fase exploratoria de unos dos años. El total de las dos etapas podría superar los US$ 20 millones.

El portal BNamericas la describe como una de las petroleras más pequeñas del país.

¿Fin de la etapa Pilgrim?

En los últimos tiempos circulan versiones en el sector petrolero de la cuenca según las cuales Petrominera Chubut habría rescindido el contrato de operación transitoria con Pilgrim Energy y recuperado el control de Cerro Negro.

Hasta el momento no hubo una comunicación oficial de la empresa provincial ni del Ministerio de Hidrocarburos que confirme la salida de la operadora, sus motivos o la fecha.

Tampoco trascendió quién tiene hoy a cargo la operación diaria del yacimiento.

Si esas versiones se confirman, Cerro Negro volvería al mismo punto en el que está desde 2019: un área revertida a la Provincia, con producción modesta y trabajadores pendientes de una solución, a la espera de una licitación definitiva que se anunció varias veces y nunca se concretó.

La pregunta que queda abierta es qué camino elegirá ahora Petrominera.

Una opción es lanzar, por fin, un concurso público abierto para una concesión de largo plazo.

La otra es repetir la fórmula de los últimos años: una nueva adjudicación provisoria, por un plazo corto y en condiciones excepcionales.

En ese caso, habrá que ver si se hace por concurso o si alguna operadora se presenta a pedir el área en forma directa, con la posibilidad de que lo transitorio vuelva a convertirse en permanente.

Desde la caducidad de la concesión de Cerro Negro S.A., el yacimiento pasó por dos operadores transitorios y casi siete años sin una solución de fondo.

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