El mapa petrolero argentino cambió profundamente durante los últimos años, pero Chubut todavía conserva una posición de peso: continúa siendo la segunda provincia del país que más regalías petroleras percibe.
Los últimos datos disponibles, correspondientes a julio de 2026, muestran que Chubut recibió aproximadamente USD 31,7 millones en regalías petroleras.
Solamente Neuquén se ubicó por encima, aunque con una diferencia cada vez mayor. Impulsada por el crecimiento de Vaca Muerta, la provincia neuquina percibió alrededor de USD 158,8 millones durante el mismo mes.
Mucho más atrás aparecen las demás provincias productoras: Santa Cruz recibió aproximadamente USD 14,5 millones; Mendoza, USD 12,5 millones; Río Negro, USD 3,8 millones; Tierra del Fuego, USD 740 mil; y Salta, alrededor de USD 80 mil.
Chubut todavía conserva el segundo lugar
El dato adquiere relevancia en un contexto marcado por el crecimiento acelerado del petróleo no convencional. Durante décadas, Chubut fue una de las principales protagonistas de la industria petrolera argentina gracias a la producción de la Cuenca del Golfo San Jorge.
La aparición y posterior expansión de Vaca Muerta modificó ese escenario. Neuquén concentra actualmente una porción cada vez mayor de la producción y, como consecuencia, también de las regalías petroleras. Sin embargo, Chubut continúa claramente ubicada en el segundo lugar nacional.
El dato demuestra el peso que la actividad hidrocarburífera continúa teniendo para las finanzas provinciales, aun cuando la producción convencional enfrenta desde hace años el desafío de sostener los niveles de extracción en yacimientos maduros.
La enorme distancia con Neuquén
El otro dato que surge de los números es la magnitud de la transformación del mapa petrolero argentino. En julio, Neuquén recibió prácticamente cinco veces más regalías petroleras que Chubut.
La explicación está principalmente en Vaca Muerta. El crecimiento sostenido de la producción shale convirtió a Neuquén en el principal centro petrolero del país y modificó una estructura productiva que durante décadas tuvo a la Cuenca del Golfo San Jorge como protagonista central.
La comparación permite dimensionar el desafío que enfrenta Chubut. Ya no se trata solamente de conservar el segundo puesto entre las provincias productoras, sino de encontrar mecanismos que permitan sostener e incrementar la producción en una cuenca madura.
Regalías que siguen siendo fundamentales
Las regalías representan uno de los principales recursos vinculados a la explotación de los recursos naturales provinciales y continúan teniendo un peso significativo dentro de las cuentas públicas de Chubut.
Por eso, cualquier variación en la producción o en el precio internacional del petróleo termina teniendo impacto directo sobre los ingresos provinciales.
El desafío: sostener el segundo lugar produciendo más
Los números muestran dos realidades simultáneas. Por un lado, Chubut continúa siendo una potencia petrolera y la segunda provincia que más regalías petroleras recibe de la Argentina. Por otro, la brecha con Neuquén se amplió considerablemente y obliga a mirar qué ocurrirá durante los próximos años con la producción convencional.
Las recientes decisiones de reducir regalías en determinadas áreas maduras, como Restinga Alí, forman parte precisamente de esa discusión: resignar una parte de los ingresos por barril para intentar atraer inversiones, recuperar producción y extender la vida útil de los yacimientos.
El interrogante hacia adelante será si esos incentivos consiguen traducirse efectivamente en nuevos pozos y mayor producción. Porque Chubut todavía conserva el segundo lugar en el mapa de las regalías petroleras argentinas. El desafío ahora es lograr que esa posición pueda sostenerse también desde la producción.
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