URGENTE

Brasil después de las urnas: qué dejó la elección y cómo puede impactar en Argentina

La primera vuelta de las elecciones brasileñas dejó un escenario marcado por el avance de la derecha, el retroceso del oficialismo de Lula da Silva y una segunda vuelta que aparece como un desafío para el Partido de los Trabajadores. El resultado también tuvo repercusiones políticas en Argentina, especialmente para el gobierno de Javier Milei.

Publicidad
Brasil después de las urnas: qué dejó la elección y cómo puede impactar en Argentina

Uno de los principales datos de la elección fue la caída en la cantidad de votos obtenidos por Lula en comparación con los comicios de cuatro años atrás. El mandatario brasileño consiguió alrededor de 3,37 millones de votos menos, mientras que Flávio Bolsonaro logró canalizar buena parte del respaldo que anteriormente acompañaba a su padre, Jair Bolsonaro.

El resultado también confirmó que el bolsonarismo dejó de ser un fenómeno circunstancial dentro de la política brasileña. La derecha conservadora consiguió consolidarse, a pesar de competir con otras candidaturas del mismo sector que fragmentaron el voto opositor.

El rechazo a Lula, una de las claves

Analistas brasileños consideran que uno de los errores de la campaña del Partido de los Trabajadores fue centrar la estrategia en la figura de Lula y en la identidad del propio PT.

El rechazo que genera el partido y, particularmente, el expresidente, habría llevado a sectores de la clase media brasileña a votar por Bolsonaro principalmente como una forma de expresar su oposición al oficialismo.

Según esta interpretación, la campaña podría haber buscado construir un frente más amplio contra Bolsonaro, en lugar de plantear la elección como una disputa directa entre Lula y el candidato del Partido Liberal.

De cara al balotaje, una de las principales incógnitas será qué harán los votantes que eligieron a otros candidatos. Debido a que buena parte de esas alternativas pertenecían al espacio de la derecha, el escenario podría favorecer a Flávio Bolsonaro.

La elección brasileña también tuvo impacto en Argentina

El resultado fue recibido con satisfacción por Javier Milei, quien durante la campaña brasileña había manifestado públicamente su respaldo a los Bolsonaro y criticado con dureza a Lula.

También Donald Trump celebró el desempeño de Flávio Bolsonaro, lo que reforzó la lectura internacional de una elección que excede las fronteras brasileñas.

Sin embargo, una eventual victoria de Bolsonaro no significaría necesariamente un alejamiento de China. El sector agropecuario tiene un peso importante dentro de su base electoral y mantiene fuertes vínculos comerciales con el gigante asiático.

Además, empresas chinas tienen una presencia cada vez mayor en Brasil, incluso con plantas de producción automotriz. Parte de esos vehículos podrían llegar a la Argentina aprovechando las condiciones comerciales del Mercosur.

Por ese motivo, una ruptura de Brasil con China o una salida de los BRICS aparece como un escenario difícil de imaginar, incluso ante un eventual gobierno de Bolsonaro.

Publicidad

El peso creciente de la religión

Otro de los elementos que atraviesan la política brasileña es el crecimiento del voto evangélico.

En el estado de Río de Janeiro, por ejemplo, alrededor del 35% de la población se identifica como evangélica, frente a un 30% que se reconoce como católica. El voto de este sector suele presentar un mayor nivel de organización política y, en determinados casos, sigue las orientaciones de líderes religiosos.

El fenómeno también encuentra un paralelo en Argentina, donde el crecimiento de las iglesias evangélicas comenzó a modificar el escenario religioso. Una encuesta mencionada en el análisis señala que el porcentaje de personas que se identifican actualmente con esa religión supera al de quienes fueron criados dentro de ella.

Una derrota del oficialismo más allá de Brasil

La elección brasileña también puede ser leída desde otra perspectiva: el resultado representa una nueva derrota de un gobierno en ejercicio.

Entre 2018 y 2026 fueron pocas las elecciones de la región en las que los oficialismos consiguieron mantenerse en el poder. Esa tendencia puede convertirse en una señal de alerta para otros gobiernos latinoamericanos, entre ellos el argentino.

En ese sentido, la elección brasileña podría ser observada por el gobierno de Milei como una muestra de que el desgaste de los oficialismos puede favorecer a fuerzas opositoras, incluso cuando esas fuerzas no representan necesariamente una alternativa completamente diferente en términos ideológicos.

Para la política argentina, el resultado también abre interrogantes sobre el futuro del peronismo y sobre la necesidad de construir candidaturas renovadas para las próximas elecciones.

Fuente: LA NACION, análisis de Carlos Pagni. 

Publicidad
Publicidad

💬 Comentarios (0)