La salida de YPF de numerosos campos maduros volvió a poner sobre la mesa una discusión que parecía reservada a especialistas: cuánto debe cobrar una provincia por el petróleo que se extrae de su subsuelo y cuánto está dispuesta a resignar para evitar que un yacimiento deje de ser rentable.
El debate tiene especial relevancia en la Patagonia.
Mientras Neuquén atraviesa un crecimiento extraordinario impulsado por Vaca Muerta, provincias históricamente petroleras como Chubut y Santa Cruz enfrentan el desafío inverso: sostener campos convencionales maduros cuya producción disminuye y cuyos costos operativos aumentan.
Y las regalías comenzaron a convertirse en una herramienta de esa competencia.
Chubut: del 12% al 5%, pero solamente en Restinga Alí
En agosto, Chubut tomó una decisión significativa.
Mediante el Decreto 1230/26 estableció que Restinga Alí pagará una regalía equivalente al 5% del valor boca de pozo, frente al 12% que constituye la referencia general.
El área había sido devuelta por YPF y pasó a manos de Petrominera. La empresa provincial inició posteriormente un concurso nacional e internacional para seleccionar un socio que continúe con su explotación.
La razón económica aparece en los números.
Restinga Alí es un yacimiento pequeño y maduro. Su producción había descendido hasta aproximadamente 34 m³ diarios y, bajo la operación transitoria, logró recuperarse hasta superar los 50 m³/día.
El incentivo busca hacer económicamente atractivo un bloque que YPF había decidido abandonar.
Pero la reducción también implica una resignación fiscal considerable.
Para compensar la rebaja tendría que producir 2,4 veces más
La matemática es sencilla.
Reducir una regalía del 12% al 5% representa bajar la alícuota un 58,3%. Por lo tanto, manteniendo constantes el precio y las demás variables, para recaudar al 5% lo mismo que anteriormente se obtenía al 12%, la producción debería multiplicarse por 2,4.
Con una producción cercana a 52 m³ diarios, Restinga Alí tendría que alcanzar aproximadamente 125 m³ diarios.
Las proyecciones difundidas hasta ahora hablan de alrededor de 70 m³ diarios mediante mejoras operativas.
Si se alcanzara ese nivel, representaría un crecimiento importante de producción, aunque todavía insuficiente —considerando únicamente regalías— para compensar la reducción de la alícuota.
Pero la ecuación provincial no termina allí.
Mantener un yacimiento funcionando significa conservar empleos, actividad de empresas de servicios, impuestos, consumo y producción que eventualmente podría perderse si el área quedara económicamente inviable.
La verdadera discusión es entonces otra: ¿cuánta recaudación directa puede resignar una provincia para evitar perder actividad económica?
Santa Cruz también juega la carta de las regalías
El vecino santacruceño adoptó una estrategia similar.
Para áreas maduras estableció la posibilidad de reducir hasta tres puntos la alícuota del 12%. Y para nueva producción proveniente de proyectos no convencionales y offshore fijó la posibilidad de aplicar una regalía del 5% por hasta diez años, condicionada al cumplimiento de los proyectos e inversiones comprometidos.
La competencia por capital petrolero empieza así a atravesar la Cuenca del Golfo San Jorge.
Río Negro eligió premiar solamente al petróleo nuevo
Río Negro tomó una decisión conceptualmente diferente.
Su régimen establece una regalía reducida del 6% exclusivamente sobre la producción incremental obtenida gracias a nuevas inversiones.
La producción que el yacimiento ya generaba continúa pagando bajo las condiciones existentes.
El beneficio puede extenderse hasta diez años.
El modelo rionegrino plantea una pregunta interesante para comparar con Chubut: ¿conviene reducir regalías sobre toda la producción de un área o solamente sobre los barriles adicionales que genera una nueva inversión?
Mendoza puede llegar al mismo 5%
Fuera de la Patagonia aparece otro antecedente importante.
La legislación mendocina establece una regalía general del 12%, pero habilita al Poder Ejecutivo provincial a reducirla hasta el 5%, teniendo en cuenta productividad, condiciones y ubicación de los pozos.
Salta, en cambio, informa actualmente una regalía general del 12%.
Neuquén juega otro partido
Neuquén ofrece quizás el contraste más significativo.
La productividad extraordinaria de Vaca Muerta permite a la provincia manejar condiciones diferentes. Determinadas concesiones contemplan regalías del 12% para producción no convencional, mientras otra producción puede alcanzar el máximo legal del 18%.
La diferencia económica es enorme.
En julio, Neuquén recibió aproximadamente USD 158,8 millones solamente por regalías petroleras.
Chubut recibió USD 31,7 millones; Santa Cruz, USD 14,5 millones; Mendoza, USD 12,5 millones; y Río Negro, USD 3,8 millones.
No necesariamente recauda más la provincia que cobra el porcentaje más alto.
Recauda más aquella que combina producción, precio y alícuota.
Y allí aparece el gran desafío para las cuencas maduras.
¿Cobrar más por menos petróleo o menos para producir más?
Esa podría ser la verdadera discusión que comienza a recorrer las provincias productoras.
Las regalías representan patrimonio provincial y una fuente fundamental de recursos públicos. Reducirlas significa resignar ingresos sobre cada barril producido.
Pero una regalía elevada sobre un yacimiento que deja de producir tampoco genera recursos.
Chubut apuesta en Restinga Alí a reducir del 12% al 5% para conseguir un operador dispuesto a invertir y prolongar la vida del área.
Santa Cruz comenzó a utilizar mecanismos similares.
Río Negro decidió premiar específicamente la producción adicional.
Mendoza dispone de la posibilidad de llegar al mismo piso del 5%.
Mientras tanto, Neuquén demuestra que, cuando la productividad y la rentabilidad acompañan, la discusión puede ser exactamente la contraria.
El desafío para las provincias será demostrar que cada punto de regalías resignado genera a cambio inversión, nuevos pozos, mayor producción y empleo.
Porque reducir regalías puede ayudar a recuperar competitividad.
Pero para evaluar si el beneficio resultó conveniente habrá que mirar, dentro de algunos años, un número mucho más sencillo: cuánto petróleo adicional se produjo a cambio de los ingresos que las provincias decidieron resignar.
REGALÍAS PETROLERAS LIQUIDADAS — JULIO 2026
- Neuquén: USD 158,8 millones.
- Chubut: USD 31,7 millones.
- Santa Cruz: USD 14,5 millones.
- Mendoza: USD 12,5 millones.
- Río Negro: USD 3,8 millones.
- Tierra del Fuego: USD 0,74 millones.
- Salta: USD 0,08 millones.
Dato clave — Restinga Alí
Del 12% al 5%: a igual precio y manteniendo constantes las demás variables, Restinga Alí debería multiplicar por 2,4 su producción para igualar la recaudación por regalías.
Partiendo de unos 52 m³ diarios, el nivel equivalente sería de aproximadamente 125 m³ diarios.
Nota metodológica: el cálculo de Restinga Alí es teórico y compara exclusivamente la recaudación por regalías a precio constante. No incorpora otros efectos económicos como empleo, impuestos, actividad de proveedores, inversiones ni cambios en el precio del petróleo.
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