Mientras el Gobierno del Chubut celebraba en París la inversión de Pan American Energy (PAE), una voz conocida de la política provincial salió a romper el clima de festejo. Mario Cimadevilla, exsenador nacional por la UCR, publicó en Facebook una crítica frontal a la presentación.
“Estuve viendo la conferencia desde París entre el gobernador y los ministros Caputo y Santilli”, escribió. Y apuntó contra dos de los presentes: “dos millonarios que hicieron fortunas con el petróleo: Loma Ávila y Bulgheroni”.
Su conclusión fue tajante: con “estos personajes mediando”, Chubut seguirá con una explotación en la que “solo nos van a dejar a Chubut los salarios que pagan para llevárselo y el daño ambiental que sale barato repararlo”.
El anuncio: PAE invierte, pero antes cobró
En la sede de la OCDE, PAE anunció una inversión adicional de más de USD 1.200 millones en Cerro Dragón para extender la vida productiva del principal yacimiento convencional de la provincia.
El proyecto contempla 100 pozos, 600 intervenciones de workover y 22 plantas de polímeros. Además, la empresa ya presentó su solicitud de adhesión al RIGI, el régimen que garantiza a los grandes inversores estabilidad fiscal y cambiaria por décadas.
Pero la letra chica del anuncio le da aire al planteo de Cimadevilla. La inversión no llegó sola: el propio Torres la presentó como fruto de un acuerdo en el que los trabajadores asumieron compromisos de mayor eficiencia, Chubut redujo regalías para áreas marginales y Nación eliminó retenciones.
A eso se sumó la eliminación de gravámenes a los polímeros, un insumo que representa más de un tercio del costo de la recuperación terciaria.
Es decir, antes de poner un dólar, PAE consiguió menos regalías, menos impuestos, insumos más baratos y concesiones gremiales. La contrapartida asumida por las empresas fue el compromiso de reinvertir esos beneficios en la cuenca.
La cifra, además, creció sobre la marcha: en mayo, el Gobierno del Chubut había informado un proyecto de PAE por USD 680 millones para el mismo esquema.
Y la propia compañía fue clara sobre su horizonte: el objetivo inmediato es atenuar el declino natural de Cerro Dragón y ganar tiempo para avanzar hacia el desarrollo no convencional.
Más que una apuesta por Chubut, una estrategia para estirar la vida de un yacimiento maduro con condiciones mejoradas por el Estado.
No es la primera vez que PAE negocia en posición de fuerza. Cerro Dragón ya había sido prorrogado en 2007 hasta 2047, en una extensión anticipada que fue muy cuestionada en la provincia.
Desde el oficialismo defendieron el acuerdo. Caputo atribuyó la inversión a la estabilidad macroeconómica y a las señales de precios adecuadas, mientras que Torres estimó que las medidas representarían USD 240 millones adicionales para la industria y unos USD 36 millones más por año en regalías provinciales.
El tenor: confrontación directa
El posteo no discute planillas: apunta a personas.
Poner en la misma bolsa al dirigente sindical y diputado con el CEO de la principal operadora de la cuenca, bajo la etiqueta de “millonarios del petróleo”, busca mostrar a empresa, gremio y gobiernos como un solo bloque.
Hasta la palabra “personajes” apunta a quitarles legitimidad como representantes de los intereses chubutenses.
El fondo es una idea con larga tradición en la Patagonia: la renta se va y en la provincia quedan el empleo y los pasivos ambientales. Cimadevilla no discute si habrá más pozos; discute quién se queda con la riqueza.
Tampoco es un ataque improvisado. En diciembre de 2025 ya había acusado a Ávila de ser cómplice de un “saqueo” de los recursos chubutenses y lo había llamado traidor a los intereses de la provincia.
Activo y con agenda propia
Cimadevilla no está retirado. En agosto denunció que dirigentes intentaron condicionar el voto de los delegados del plenario radical de Esquel mediante cargos públicos o favores del Gobierno.
También apuntó contra la injerencia del Ejecutivo provincial en la interna de la UCR, partido que comparte espacio con Torres.
Qué busca
Con el posteo, Cimadevilla intenta ocupar un lugar vacante: el de crítico del modelo petrolero desde un sector no peronista, justo cuando Nación, Provincia, PAE y el sindicato aparecen alineados en la misma foto.
De esta manera, se diferencia de la conducción radical aliada a Torres, refuerza su perfil de denunciante y le habla a un electorado sensible al reclamo por regalías y pasivos ambientales en el Golfo San Jorge.
La pregunta que deja abierta es incómoda para el oficialismo: si la provincia resigna regalías y el país resigna impuestos para que PAE invierta, ¿cuánto de esos USD 1.200 millones termina quedando realmente en Chubut?
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