La situación de tres hermanitos conmovió a los policías y vecinos del barrio 30 de Octubre en la mañana del viernes. Dos nenes de 3 y 4 años y un bebé de pocos meses, algunos sin prendas de vestir, descalzos y solos lloraban dentro del departamento.
Horas antes, los vecinos habían alertado al Centro de Monitoreo y a la Seccional Quinta que desde la noche del jueves y madrugada del viernes se escuchaban llantos de los niños que vivían en uno de los departamentos del edificio 89 del complejo habitacional conocido como las 1.008 viviendas.
La policía llegó, golpeó la puerta pero nadie atendió. Por lo procedió a ingresar y se encontraron con el triste panorama. A lo que se sumó que en el lugar se evidenciaba un fuerte olor a gas. Los niños fueron higienizados y cambiados por los propios efectivos policiales , y además, fueron alimentados dado la cantidad de horas que se encontraban solos.
Si bien fueron los vecinos que acompañaron a los uniformados para que se encarguen de los pequeños y quedarse más tranquilos, a la hora de aportar sus datos personales se abstuvieron de hacerlo aduciendo que la madre de los niños es problemática.
Tomó inmediata intervención la Asesoría de familia, menores, incapaces y adultos mayores a cargo de la Dra. Vargas Martínez y a los servicios de Protección de Derechos a cargo de la Dra. Jessica Ciglione, quienes dispusieron que un equipo de profesionales arribe al lugar.
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