Hay una forma de hacer política que no rinde en las redes pero se nota en el territorio. Milton Reyes, presidente de Chubut Deportes, la practica desde el primer día: poco micrófono, ninguna cámara buscada, y una agenda que se mide en rutas de ripio, gimnasios comunales y aniversarios de clubes que ningún funcionario visitó nunca.
Oriundo de Río Pico y radicado en Esquel, dirigente radical de larga data, Reyes llegó al ente deportivo provincial en diciembre de 2023 con un currículum que explicaba bastante: una década al frente de Belgrano de Esquel, donde el club ganó títulos en la Liga del Oeste en ambas ramas, exportó jugadores a las inferiores de AFA y sumó cancha propia e iluminación. No venía de un despacho. Venía de una comisión directiva, que es otra escuela.
Un ente con deuda
Reyes recibió el ente con deuda, programas frenados y proveedores sin cobrar. El primer año de gestión se le fue casi entero en el reordenamiento administrativo, la tarea menos vistosa y la más necesaria.
Hoy Chubut Deportes es un organismo saneado. Las deudas heredadas se pagaron, los programas se reactivaron y el ente dejó de ser el agujero deficitario que era —con el respaldo de los aportes del gobierno provincial, hay que decirlo, pero con las cuentas ordenadas y previsibles, que es exactamente lo que no había—. Para una provincia acostumbrada a que el deporte sea la primera variable de ajuste, no es un detalle menor.
La provincia, pueblo por pueblo
El otro capítulo de la gestión es geográfico. Reyes está en todos lados. En los Juegos Comunales, que movilizaron a unos 3.000 chicos del interior profundo —Blancuntre, Chacay Oeste, El Escorial, Gan Gan, Lagunita Salada, Telsen, Yala Laubat, Gastre—, muchos de los cuales salieron por primera vez de su localidad. En el aniversario 81 de Deportivo Río Pico, inaugurando vestuarios. En Comodoro Rivadavia, sentado con clubes, federaciones y asociaciones a planificar el calendario. En los Juegos Binacionales de la Araucanía, acompañando a las delegaciones. En su despacho, recibiendo a un palista de 17 años de Regatas Rawson que había clasificado a un mundial y necesitaba pasajes.
Esa presencia sostenida le devolvió a Chubut algo que había perdido: peso propio en la mesa del deporte patagónico y nacional. Los resultados deportivos —el subcampeonato en Araucanía 2024, el título en los EPADE 2025— llegaron después, y son consecuencia, no casualidad.
La campaña que lo pintó de cuerpo entero
Si hace falta una escena que resuma el personaje, la dejó la última campaña electoral. Mientras buena parte del elenco oficial recorría el interior en avión o en camionetas 4x4 cero kilómetro, bajaba para el acto, la foto y la promesa, y volvía a subir antes del anochecer, Reyes aparecía tres días más tarde. Solo, sin comitiva y sin escenario.
Llegaba justamente cuando ya se habían apagado las luces del operativo grandilocuente y el pueblo había quedado, otra vez, con los mismos problemas de siempre. Se sentaba a escuchar las broncas —las del club sin luz, la del gimnasio sin techo, la del micro que no llegó a buscar a los chicos— y se las llevaba anotadas. No prometía lo que no podía. Volvía.
Esa diferencia de método explica por qué hoy, en muchas localidades del interior chubutense, el funcionario provincial que los vecinos conocen por su nombre no es un ministro: es el presidente de Chubut Deportes.
El dato político
En una alianza de gobierno donde el radicalismo ocupa cargos relevantes pero convive con la sobreexposición de otros socios, Reyes es el único dirigente de la UCR que se destaca por gestión concreta y presencia territorial en la administración de Ignacio Torres. Lo hace, además, sin construir a los codazos ni disputar centimetraje: convención partidaria por convención partidaria, y ruta por ruta.
Es una rareza en tiempos de política de alta velocidad y bajo contenido. Un funcionario que se hizo fuerte por lo que ordenó y por dónde estuvo, y no por lo que anunció.
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