El gobierno de las Islas Malvinas anunció la extensión por cinco años de todas las licencias destinadas a la producción de hidrocarburos offshore. Además, los permisos podrían prolongarse durante otros dos años, según la decisión de las autoridades isleñas.
La medida cuenta con el respaldo del Gobierno del Reino Unido y se conoció en medio de la tensión con Argentina por el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion, ubicado al norte de las islas.
Aunque el comunicado no detalló cuántas compañías serán alcanzadas por la extensión, las principales beneficiadas serían las empresas vinculadas a Sea Lion: la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, junto con sus filiales Falkland Oil & Gas y Desire Petroleum.
El anuncio se produjo pocos días después de que el Reino Unido difundiera una guía de respaldo para las compañías que desarrollan actividades en las islas. También ocurrió luego de que la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, calificara de “inaceptables” los procedimientos impulsados por Argentina contra esas empresas.
La decisión también se conoció antes de la participación del presidente Javier Milei en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde tiene previsto abordar el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.
La semana pasada, la jueza federal de Tierra del Fuego Mariel Borruto había ordenado detener las actividades vinculadas al proyecto Sea Lion y notificó a Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited para que suspendieran las perforaciones. Además, les dio un plazo de diez días para informar el estado de avance del proyecto. Hasta el momento, las compañías no habían respondido.
Desde el gobierno isleño, la titular de Comercio, Industria y Recursos Minerales, Cheryl Roberts, sostuvo que la extensión de las licencias busca brindar mayor previsibilidad a los operadores para continuar con las inversiones y el desarrollo de sus áreas.
En paralelo, Rockhopper anunció que busca obtener US$200 millones de sus accionistas para acelerar el desarrollo y adelantar la etapa de producción petrolera. Según informó la compañía, ya logró reunir US$20 millones.
El proyecto Sea Lion también tiene un impacto económico previsto para las islas. Las autoridades estiman ingresos provenientes de regalías, impuestos y permisos, además de inversiones destinadas a infraestructura.
Entre las obras previstas se encuentran la modernización de la planta eléctrica, la ampliación de la conectividad y la extensión del puerto principal de Puerto Argentino, en un contexto de expansión de la actividad petrolera.
Actualmente, las islas cuentan con unos 3700 residentes permanentes y, con el avance de Sea Lion, ya fueron contratados alrededor de 260 trabajadores vinculados a la industria petrolera.
Por otra parte, los gastos de defensa del archipiélago continúan siendo financiados por el Reino Unido. El mantenimiento de las instalaciones militares de Mount Pleasant y Mare Harbour representa unos 75 millones de libras esterlinas anuales.
Fuente: LA NACION.
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