La iniciativa tiene como caso inmediato a la represa Futaleufú de Chubut, cuya concesión se encuentra vencida y la nueva licitación está próxima a definirse.
La propuesta establece tres condiciones para las futuras concesiones de represas de más de 100 MW: un canon equivalente al 2% de la energía generada, pagadero en energía y no en pesos para las comunidades que producen la energía; la cesión del 10% de la producción a precio de costo para las cooperativas locales -que luego significaría una reducción del costo para los usuarios-; y la creación de un programa de obras de agua potable, cloacas y saneamiento financiado con los recursos provenientes del canon para dichas comunidades.
“Futaleufú genera energía al país desde hace casi 50 años, pero los beneficios de esa generación no se traducen en la calidad de vida de las comunidades que conviven con la represa y con su impacto”, sostuvo Luque.
El proyecto busca modificar esa realidad y garantizar que una parte de la riqueza generada por las represas de todo el país permanezcan en sus comunidades de origen. En el caso de Futaleufú, en la cordillera y la comarca andina.
En ese sentido, la iniciativa contemplaría que el 40% del canon de la represa se destine directamente a municipios y comunas de los departamentos de Cushamen, Futaleufú, Languineo, Tehuelches y Río Senguer. El 60% restante sería destinado a un Programa Nacional de Saneamiento para financiar obras de agua potable, cloacas y plantas de tratamiento en esas localidades, con metas verificables y mecanismos de rendición previa.
“Estamos hablando de que la energía que se genera en nuestra provincia tiene que traducirse en obras, servicios y mejores condiciones de vida para los chubutenses. No podemos seguir siendo una provincia que produce energía mientras nuestras comunidades pagan tarifas plenas y todavía tienen obras esenciales sin resolver”, afirmó el diputado.
Una compensación para los municipios
Uno de los principales puntos de la iniciativa es que el canon del 2% se establezca sobre la energía efectivamente generada y se pague en megawatts, en lugar de fijarse en pesos.
Según explica el proyecto, esto busca evitar que el valor del recurso se vea licuado por la diferencia entre el precio utilizado por la Nación para valorizar las regalías hidroeléctricas y el precio real de la energía en el mercado. De esta manera, la provincia recibiría energía física que luego podría comercializar al valor que obtenga en el mercado.
El esquema toma como referencia experiencias aplicadas en otras regiones, como el régimen de energía de las concesiones hidroeléctricas del Comahue.
El caso Futaleufú
La represa Futaleufú genera del orden de 2.500 a 2.900 GWh anuales. El 2% previsto por el proyecto representaría aproximadamente entre 50 y 58 GWh por año.
Además, la cesión del 10% de la producción a precio de costo permitiría reducir el costo de la energía para usuarios residenciales de la Cordillera y la Comarca Andina.
“Futaleufú no puede ser solamente una usina que produce energía para otros. Tiene que ser también una herramienta para desarrollar nuestra Cordillera, garantizar servicios esenciales y mejorar la vida de quienes viven allí”, remarcó Luque.
La iniciativa se presenta en un momento clave: la concesión de Futaleufú está vencida y el nuevo proceso de licitación todavía no cuenta con un pliego definitivo. Por eso, el proyecto plantea que estas condiciones sean incorporadas desde el inicio a la nueva concesión.
“Es ahora cuando tenemos que discutir qué queremos que deje Futaleufú para Chubut durante las próximas décadas. Si esperamos a que el pliego esté cerrado, vamos a llegar tarde”, concluyó el diputado nacional.
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