URGENTE

De la ola a la orilla: el derrumbe libertario en Bariloche

La Libertad Avanza perdió más de la mitad de su caudal en apenas un año. La elección de convencionales dejó al espacio de Milei en un tercer lugar que lo obliga a revisar su estrategia rumbo a 2027.

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De la ola a la orilla: el derrumbe libertario en Bariloche

Hace apenas un año, Bariloche parecía terreno fértil para los libertarios. En las legislativas de octubre de 2025, La Libertad Avanza superó el 30% de los votos en la ciudad, quedó a poco más de tres puntos del peronismo y se impuso con claridad en el centro y en los barrios de clase media.

Este domingo, en la elección de los quince convencionales que reformarán la Carta Orgánica Municipal, ese mismo sello, ahora reforzado por el PRO, Creo Río Negro y Bariloche Unido, apenas rondó el 14%. La caída es de más de la mitad del caudal, en el lapso de un solo año.

Los números todavía son provisorios, pero la tendencia es firme. La alianza oficialista Estamos Haciendo Bariloche, que une al intendente Walter Cortés con el gobernador Alberto Weretilneck, se acerca al 32% y se queda con la presidencia de la Convención.

Detrás aparece Fuerza Bariloche, la lista peronista de Andrea Galaverna, con alrededor del 17%. Recién en tercer lugar asoma la boleta libertaria encabezada por Martín Govetto, con tres bancas sobre quince. En el propio búnker violeta admitieron el revés antes de que terminara el conteo.

Una alianza que restó en lugar de sumar

La paradoja salta a la vista. En 2025, La Libertad Avanza compitió prácticamente sola y rozó un tercio del electorado. En 2026 llegó acompañada por el PRO y por dos espacios provinciales y municipales, y obtuvo menos de la mitad.

La suma de sellos no se tradujo en suma de votos. Al contrario: sugiere que el atractivo libertario en Bariloche estaba atado a la figura nacional de Javier Milei y a la lógica de una elección legislativa nacionalizada, y no a una estructura territorial capaz de sostenerse sin la boleta presidencial como arrastre.

La elección de convencionales es, por naturaleza, una contienda de baja intensidad. Sin la grieta nacional como ordenador, el votante barilochense se encontró con una discusión institucional, técnica y local.

En ese terreno, el oficialismo municipal y provincial jugó con ventajas evidentes: aparato, gestión y presencia en los barrios. Los libertarios, en cambio, llegaron con una propuesta que no logró traducir el malestar en entusiasmo.

Buena agenda, poca tracción

No puede decirse que la campaña careciera de contenido. Govetto, abogado y exfiscal que dejó el Ministerio Público por diferencias con el funcionamiento del sistema judicial, puso en el centro del debate la Ficha Limpia: que nadie con condena en segunda instancia pueda ocupar cargos ni administrar fondos públicos.

También propuso incorporar el balotaje para que el intendente gobierne con respaldo mayoritario, y los candidatos de la lista anunciaron que donarían parte de sus dietas como convencionales.

Son propuestas con eco en una ciudad cuyo actual intendente llegó al cargo con menos del 20% de los votos. Pero una agenda razonable no alcanza si no viene acompañada de identificación, militancia territorial y un relato que conecte con la vida cotidiana.

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El perfil de Govetto, más técnico que político, resultó coherente con la naturaleza de la elección, aunque insuficiente para retener al votante que en 2025 había elegido el violeta por razones que poco tenían que ver con la Carta Orgánica.

La abstención como factor

La participación, que se ubicó entre el 50% y el 55% del padrón, es otra clave de lectura. Más de cincuenta mil barilochenses no fueron a votar.

Es razonable suponer que buena parte del voto libertario de 2025, más volátil, menos orgánico y más motivado por el clima nacional, se quedó en su casa. El oficialismo, con capacidad de movilización propia, y el peronismo, con un piso duro cercano al 17%, resistieron mejor la desmovilización.

Esa explicación es un atenuante, pero no un consuelo. Si el electorado libertario solo se activa cuando Milei está en la boleta, el problema para 2027 es estructural: Bariloche elegirá intendente, y en esa contienda tampoco habrá arrastre presidencial directo.

Lo que viene

El resultado deja a La Libertad Avanza con tres convencionales, una voz audible pero no decisiva en una Convención donde el oficialismo no alcanza la mayoría propia y deberá negociar.

Allí los libertarios tendrán la oportunidad de demostrar que sus propuestas pueden convertirse en texto constitucional municipal. La Ficha Limpia y el balotaje pueden ser su carta para recuperar visibilidad.

Pero la lectura política excede a la Convención. Con la mirada puesta en la intendencia, el mensaje de las urnas es claro: el voto que La Libertad Avanza cosechó en 2025 no le pertenece. Fue prestado, coyuntural y, por lo visto este domingo, perfectamente reversible.

Si el espacio pretende disputar Bariloche dentro de un año, deberá construir lo que hasta ahora no tiene: candidatos con arraigo, presencia en los barrios y una razón local para ser votado.

El derrumbe de este domingo no es definitivo, pero sí una advertencia. En política, las olas pasan. Lo que queda en la orilla es lo que se construyó en tierra firme.

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