URGENTE

Crecen las internas y las diferencias dentro del Gobierno de Javier Milei

La falta de coordinación entre los principales funcionarios, las disputas por espacios de poder y las dudas sobre el rumbo económico profundizan las tensiones dentro del oficialismo. Mientras algunos sectores buscan acuerdos políticos y medidas para reactivar la economía, otros mantienen sus propias prioridades.

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Crecen las internas y las diferencias dentro del Gobierno de Javier Milei

El Gobierno de Javier Milei atraviesa un escenario de creciente desorganización interna, marcado por la superposición de agendas y las diferencias entre los principales referentes del oficialismo. La falta de una conducción coordinada comienza a generar preocupación entre distintos sectores de la administración nacional.

Uno de los episodios que dejó en evidencia esta situación fue el operativo que permitió la salida de Flavio Bolsonaro de Brasil hacia Estados Unidos, con intervención del territorio argentino. Según el análisis publicado por La Nación, la operación habría sido coordinada por Santiago Caputo, con conocimiento y autorización del Presidente, mientras que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, desconocía inicialmente el procedimiento, pese a que involucraba a fuerzas bajo su responsabilidad.

El episodio expuso diferencias en el funcionamiento de los organismos estatales y volvió a poner de manifiesto el peso que tienen determinados funcionarios en las decisiones del Gobierno.

Diferencias y disputas dentro del oficialismo

Las tensiones también se reflejan en la relación entre los principales integrantes del gabinete. Luis Caputo considera necesario avanzar en acuerdos con los gobernadores para transmitir señales de estabilidad política, mientras que Karina Milei mantiene reparos respecto de las condiciones de esas negociaciones.

En paralelo, Diego Santilli busca sostener el diálogo con los mandatarios provinciales y avanzar con la suspensión de las PASO. Sin embargo, las diferencias con otros sectores del oficialismo, entre ellos los Menem, dificultan las negociaciones.

También existen posiciones distintas sobre la estrategia económica. Mientras Patricia Bullrich plantea la necesidad de acelerar la actividad, Milei insiste en mantener el rumbo actual. A su vez, Santiago Caputo impulsa determinadas iniciativas, como el proyecto vinculado a Malvinas, que no encuentran el mismo nivel de interés en otros referentes del espacio.

El escenario refleja que las diferencias ya no se limitan a los distintos sectores del Gobierno, sino que también aparecen dentro de los propios grupos políticos que responden a Karina Milei y Santiago Caputo.

Preocupación por el rumbo económico

A los conflictos internos se suma la inquietud por los resultados del programa económico. La falta de una recuperación más contundente comienza a generar dudas entre algunos funcionarios respecto de las posibilidades electorales del oficialismo de cara a 2027.

En ese contexto, Luis Caputo intenta mostrar una mayor participación del Gobierno en la actividad productiva, con especial atención en sectores como la energía, la minería y las pequeñas y medianas empresas.

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Como parte de esa estrategia, el Presidente y distintos funcionarios realizaron actividades vinculadas a inversiones mineras, entre ellas la inauguración de una planta de producción de carbonato de litio de Río Tinto en Catamarca.

También se impulsó un encuentro en Rosario con gobernadores y representantes de sectores productivos. Allí, Karina Milei planteó la necesidad de que las grandes compañías mineras y las pymes argentinas puedan beneficiarse del desarrollo de las inversiones.

La discusión aparece en medio de cuestionamientos de sectores industriales sobre el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), particularmente por la participación de proveedores extranjeros en proyectos mineros.

De esta manera, el oficialismo busca mostrar una mayor conexión entre las inversiones y la producción nacional, en un intento por sostener las expectativas económicas y políticas.

Un escenario complejo de cara a 2027

Aunque dentro del Gobierno comenzaron a aparecer señales de un cambio en el discurso económico, las diferencias internas continúan siendo un problema para la gestión.

La multiplicación de espacios de decisión, la falta de coordinación entre funcionarios y las dudas sobre los resultados del programa económico configuran un escenario de incertidumbre.

De cara a 2027, Javier Milei tendrá el desafío de sostener la unidad de su espacio político, mejorar las expectativas económicas y ordenar el funcionamiento interno de su administración para fortalecer sus posibilidades de continuar en el poder.

Fuente: La Nación – Análisis de Jorge Liotti.

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