Los datos exponen una marcada disparidad territorial en la región, posicionando a las localidades de la provincia de Santa Cruz al frente de los índices de exigencia financiera para las familias patagónicas. Según el reporte, la ciudad de Río Gallegos se ubicó en la cumbre del costo de vida regional. Una familia tipo radicada en la capital santacruceña requirió $2.017.968 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no caer por debajo de la línea de pobreza, mientras que la Canasta Básica de Alimentos (CBA) alcanzó los $908.995, fijando el umbral de la indigencia en la cifra más alta de todo el mapa analizado.
Muy cerca de esos valores se posicionó Caleta Olivia, consolidándose como el segundo punto con mayor presión sobre el bolsillo de los hogares. En la ciudad del gorosito, el costo de la CBT trepó a los $2.014.051, al tiempo que la cobertura mínima alimentaria exigió un desembolso de $907.230.
En el caso de Chubut, Comodoro Rivadavia encabezó las estadísticas provinciales. La urbe petrolera marcó un requerimiento de $2.001.302 para no ser pobre y $901.487 para superar la línea de indigencia, manteniéndose en línea con la dinámica de elevados costos operativos de la cuenca del Golfo San Jorge. Más relegadas en la tabla chubutense quedaron Trelew, con una CBT de $1.945.113 y una CBA de $876.177; Puerto Madryn, con $1.937.648 y $872.814 respectivamente; y Esquel, que registró los valores más moderados de la provincia, con $1.874.639 de CBT y $844.304 de CBA.
Por su parte, Ushuaia presentó el piso tarifario del estudio dentro de la Patagonia Sur. En la capital fueguina, el umbral de pobreza se situó en $1.850.203, mientras que el acceso a la nutrición básica indispensable para un hogar alcanzó los $833.425.
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