Hay dirigentes que se confunden con la ciudad que gobiernan. En Sarmiento, Sebastián Balochi lleva más de dos décadas en la primera línea: fue electo concejal en 2003, diputado provincial en 2007 y, con apenas 33 años, llegó a la intendencia en 2011, cortando 20 años de hegemonía de Ricardo “Bataraz” Britapaja. Perdió el sillón en 2015, lo recuperó en 2019 y en 2023 fue elegido por tercera vez, en fórmula con Emanuel Venter Jenks. Pero a poco más de un año de las próximas elecciones, la pregunta ya circula en la ciudad de los lagos: ¿se termina la era Balochi?
El límite que impone la ley
El primer dato es institucional. En 2016 la Legislatura chubutense modificó la Ley de Corporaciones Municipales para permitir una sola reelección consecutiva, y en 2022 incorporó un artículo 8 bis que, por única vez, tomó como primer mandato el iniciado en 2019. Balochi asumió en 2019 y fue reelecto en 2023, por lo que, en principio, estaría entre los jefes comunales que no pueden volver a competir en 2027. Sin embargo, el escenario no está cerrado: el tema habría sido conversado entre intendentes y el gobernador Ignacio Torres, y se evalúa una consulta a la Legislatura o al Superior Tribunal para interpretar la normativa, aunque por ahora no existe ninguna iniciativa formal. A eso se suma que Sarmiento tiene Carta Orgánica propia desde 2019, lo que agrega otra capa a la discusión.
La derrota que encendió las alarmas
El segundo dato es político, y duele más. En las legislativas municipales de noviembre de 2025, Alternativa Vecinal fue la fuerza más votada con 2.525 votos, seguida por La Libertad Avanza con 1.323 y Unidos Podemos con 1.155, mientras que Despierta Chubut, el espacio que el intendente impulsaba por lo bajo, quedó cuarto con 859 votos. abcDiario lo tituló sin eufemismos como una dura derrota del jefe comunal. El peronismo fue dividido, ya que el propio Balochi había mostrado su descontento con el cierre de la lista de Unidos Podemos y se mantuvo prescindente de la campaña.
El intendente leyó el resultado con cautela: dijo que las urnas mostraban cierto descontento de los vecinos con la realidad actual y expectativa por la actuación de los nuevos concejales.
Lo que vino después confirmó el cambio de clima. El municipio arrancó 2026 sin ordenanza tarifaria ni presupuesto aprobado, con un Concejo virtualmente paralizado porque en la sesión preparatoria no hubo consenso para elegir autoridades. En abril, al abrir el período legislativo, Balochi apuntó contra la oposición por las ausencias a las sesiones desde diciembre y los conflictos que dificultaron la gestión, y agradeció el acompañamiento de los concejales del peronismo y de Despierta Chubut.
De peronista a aliado de Torres
El tercer dato es la mutación de su perfil. Formalmente sigue en el PJ, pero su acercamiento al gobernador es cada vez más explícito. En abril de 2025 sostuvo que el electorado chubutense le había puesto un “fin de ciclo” al justicialismo y, consultado sobre un frente con Torres, afirmó que no descartaba nada. Ese giro le costó caro puertas adentro: según el portal Río Mayo 1935, el acercamiento con Torres dividió al justicialismo de Sarmiento, y el intendente acumula más detractores que aliados dentro del peronismo local.
Venter, el heredero natural
Si Balochi no está en la boleta, el nombre que aparece primero es el de su vice. No es una lectura nueva: ya en marzo de 2025, cuando el intendente especulaba con encabezar una lista a diputado nacional, abcDiario consignaba que Balochi confía en su vice, Emanuel Venter Jenks, para dejar la localidad en sus manos en lo que resta de la gestión. Venter tiene además un antecedente institucional propio: Sarmiento eligió viceintendente por primera vez en los comicios de 2023, y él fue el primero en ocupar el cargo. En estos meses se lo vio al frente de la discusión con el Concejo y representando al municipio en actos oficiales, un rodaje que suele preceder a una candidatura.
La incógnita es con qué sello competiría. Un Venter bajo el paraguas peronista cargaría con la interna abierta del PJ local; uno cobijado por Despierta Chubut tendría que remontar el cuarto puesto de 2025.
¿Diputado provincial?
Para Balochi, la salida más lógica es volver al lugar donde empezó a proyectarse: la Legislatura. Hay una frase que en Sarmiento todavía se recuerda. Durante una visita a la Sociedad Rural local en 2025, Torres recordó que el intendente le reclamaba que nunca hubo un diputado sarmientino, y remató: “Bueno, ya va a haber.” Una humorada o un anuncio disfrazado; en política chubutense, rara vez es solo una broma. El propio Balochi había dejado abierta la puerta al decir que estaría en el lugar que más proyección le dé a Sarmiento.
El vecinalismo, a la espera
Del otro lado está Alternativa Vecinal, que viene construyendo con paciencia. En 2019 César Martín Fernández perdió la intendencia frente a Balochi por casi 500 votos; en 2025, la lista que él mismo encabezó ganó la elección de concejales. El vecinalismo es hoy la primera fuerza electoral de la ciudad.
Ahí se abre la hipótesis más audaz, que ningún protagonista confirmó públicamente: que Balochi, sin reelección posible y con su espacio debilitado, opte por no dar pelea por la intendencia con candidato propio, priorice su proyección provincial y, en los hechos, deje el camino despejado para que el vecinalismo llegue al municipio. Sería un repliegue táctico antes que una derrota: cambiar el sillón municipal por una banca en Rawson y preservar su alianza con Torres. Pero también implicaría dejar a Venter sin respaldo pleno, y eso abre otra tensión dentro del oficialismo local.
Un sobreviviente
Quien lo dé por terminado debería recordar su historial. Balochi pasó del dasnevismo al kirchnerismo, del kirchnerismo al entendimiento con un gobernador liberal, y siempre encontró la forma de quedar de pie. Río Mayo 1935 lo definió, antes que nada, como un sobreviviente político. La era Balochi en el Palacio Municipal puede estar llegando a su fin; lo que está por verse es si se trata de un retiro o solo de una mudanza.
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