El dato permite dimensionar qué está en juego en la discusión por la concesión: no solo quién administrará la represa, sino quién capturará el valor económico de la energía generada con los recursos naturales de la provincia.
Durante más de medio siglo, el agua de la cordillera atravesó cientos de kilómetros, transformada en electricidad, para alimentar la producción de aluminio en Puerto Madryn. El interrogante hacia adelante es si el próximo esquema volverá a reproducir esa relación o si Chubut logrará obtener una participación mayor en los beneficios generados por Futaleufú.
Para comprender la dimensión de esa discusión resulta indispensable revisar cómo nació la represa, quién financió su construcción y por qué terminó bajo el control de la misma empresa que consume buena parte de su energía.
Una represa construida con inversión pública
La historia comienza a fines de la década de 1960, cuando el Estado nacional impulsó un ambicioso proyecto para desarrollar la producción de aluminio en la Argentina.
El plan contemplaba una planta industrial en Puerto Madryn, una central hidroeléctrica en la cordillera chubutense, una extensa línea de alta tensión para transportar la electricidad y un puerto de aguas profundas que facilitara el ingreso de materias primas y la exportación del metal.
La distribución de responsabilidades fue clara: el Estado nacional construyó el complejo hidroeléctrico Futaleufú, la línea de transmisión hacia Puerto Madryn y la infraestructura portuaria, mientras que Aluar quedó a cargo de la construcción y explotación de la planta industrial.
La represa fue ejecutada a través de Agua y Energía Eléctrica Sociedad del Estado, con obras desarrolladas durante la década de 1970 y su inauguración en 1978.
En otras palabras, la infraestructura energética que permitió sostener el negocio del aluminio no nació como una inversión original de Aluar. Fue una obra pública concebida para garantizar las condiciones necesarias para el desarrollo de una industria privada considerada estratégica.
De la inversión estatal a la privatización
Durante sus primeros años, la central permaneció bajo administración estatal y suministró energía a la planta de Puerto Madryn.
El esquema cambió en la década de 1990, cuando el Gobierno nacional avanzó con la privatización de empresas y activos energéticos.
En 1994 se constituyó Hidroeléctrica Futaleufú S.A. y en 1995 comenzó una concesión por 30 años. Aluar adquirió el paquete accionario mayoritario de la compañía concesionaria, mientras que Chubut incorporó una participación minoritaria.
Según antecedentes publicados por la Municipalidad de Trevelin, el grupo Aluar pagó aproximadamente 225 millones de dólares por el paquete mayoritario y la provincia destinó alrededor de 89 millones de dólares a la compra de su participación.
Es decir, Aluar efectivamente realizó una inversión para adquirir el control de la concesionaria durante la privatización, pero eso ocurrió años después de que el Estado hubiera financiado y construido la central.
Un documento de la Cámara de Diputados de la Nación identifica una composición accionaria del 60,20% para Aluar, 33,51% para Chubut y 6,29% para otros accionistas.
El resultado fue una integración estratégica: la principal consumidora de la electricidad pasó a controlar también la empresa responsable de generarla, mientras la provincia quedó como accionista minoritaria.
Una energía que vale cientos de millones de dólares
La central cuenta con cuatro turbinas y una potencia instalada de 560 megavatios. La propia Aluar estima una generación anual aproximada de 2.650 gigavatios hora.
Esa cifra equivale a 2,65 millones de megavatios hora por año.
Si esa producción se vendiera a 60 dólares por megavatio hora, su facturación bruta potencial alcanzaría aproximadamente 159 millones de dólares anuales.
A 80 dólares por megavatio hora, ascendería a 212 millones.
Y si llegara a 100 dólares por megavatio hora, el valor bruto anual alcanzaría los 265 millones de dólares.
Para poner estas cifras en perspectiva, el Presupuesto 2026 de Chubut proyecta regalías petroleras por aproximadamente 629.000 millones de pesos, equivalentes a unos 442 millones de dólares si se utiliza el tipo de cambio de referencia contemplado en el cálculo presupuestario.
En consecuencia, la facturación potencial de Futaleufú podría representar entre el 36% y el 60% de los ingresos anuales que Chubut prevé obtener por regalías petroleras.
La comparación exige una aclaración: mientras las regalías petroleras son ingresos provinciales, el valor de la energía de Futaleufú corresponde a una facturación bruta potencial, de la que deberían descontarse costos operativos, mantenimiento, inversiones y otras obligaciones.
Sin embargo, la diferencia metodológica no modifica el dato central: la represa representa un activo económico de una magnitud excepcional para la provincia.
El futuro de la concesión
La concesión original venció el 15 de junio de 2025. Desde entonces, el Gobierno nacional dispuso sucesivas prórrogas y estableció que la actual operadora podrá continuar hasta el 15 de diciembre de 2026 como fecha máxima, mientras se organiza una nueva licitación.
La discusión excede la continuidad operativa de la central. También involucra la relación entre Nación, Chubut y Aluar; las condiciones bajo las cuales se comercializará la energía; y el beneficio económico que recibirá la provincia por un recurso generado a partir de sus aguas.
Además, Chubut no parte de cero en esa discusión: ya posee una participación relevante en la sociedad concesionaria. Lo que está en debate es si esa presencia se traducirá en mayor capacidad de decisión, mejores ingresos y una distribución más equilibrada del valor que produce la represa.
La historia de Futaleufú muestra que el Estado construyó la infraestructura, Aluar consolidó una industria fundamental para Puerto Madryn y Chubut aportó el recurso natural que hizo posible todo el sistema.
La pregunta, finalmente, no es si Aluar necesita la energía de la represa. Eso está fuera de discusión. La pregunta es bajo qué condiciones accederá a ella y qué recibirá Chubut a cambio.
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