La Unión Cívica Radical de Chubut resolvió este sábado en Esquel lo que venía cocinándose desde hacía meses.
Gerardo Merino, intendente de Trelew, se consagró presidente electo del Comité Provincia al reunir 40 votos afirmativos en un plenario que convocó a 66 delegados de toda la provincia. El resultado despeja, al menos en el papel, una interna que había llegado a exhibir una paridad inusual para un partido acostumbrado a resolver sus disputas puertas adentro.
La elección no fue un trámite. La propia sede del encuentro había sido motivo de pulseada semanas atrás, cuando una votación virtual definió por apenas un voto de diferencia que el plenario se hiciera en Esquel y no en Trelew, terreno que hubiera favorecido de manera más cómoda al intendente.
Ese antecedente alimentó las expectativas de que la disputa entre Merino y el dirigente de El Maitén, Sergio Guajardo, se definiera voto a voto. No fue así: la diferencia terminó siendo elocuente.
“Hoy es un día que vamos a tener que dar vuelta una página. El enemigo está afuera, no está acá adentro.”
Guajardo había construido su candidatura sobre un reclamo específico: la sensación, extendida en los comités del interior y la Comarca Andina, de que la conducción partidaria funciona con una lógica centralista y desatiende a las localidades alejadas del Valle.
La derogación de la norma que limitaba la reelección indefinida de intendentes —la denominada “ley Caminoa”— había profundizado ese malestar y le dio al sector crítico un argumento concreto para plantar bandera.
Ese diagnóstico no desapareció con el resultado de la votación. Merino lo supo leer en su primer discurso como presidente electo, cuando evitó cualquier gesto de triunfalismo y en cambio insistió en la necesidad de terminar con “discusiones que no conducen a nada”.
El llamado a la unidad no fue una fórmula protocolar: es, probablemente, la tarea más difícil que tiene por delante.
LO QUE SE JUEGA PUERTAS AFUERA DEL PARTIDO
La UCR no define su liderazgo en el vacío. El radicalismo es, junto con el sector que responde directamente al gobernador Ignacio Torres, uno de los socios centrales de Despierta Chubut, la coalición provincial que Torres viene consolidando de cara a la disputa electoral de 2027.
Que Merino —con quien el gobernador construyó una relación política de años, desde la propia candidatura del intendente en Trelew— haya quedado al frente del partido ordena ese esquema y reduce, al menos en el corto plazo, el margen de incertidumbre para el oficialismo provincial.
Distinto hubiera sido el escenario si la conducción quedaba en manos del sector que impulsaba Guajardo, con el respaldo del intendente de Rawson, Damián Biss.
Ese resultado no habría significado necesariamente una ruptura con Despierta Chubut, pero sí hubiera reabierto una negociación sobre los términos de esa alianza, con un radicalismo más proclive a reclamar protagonismo propio frente al peso creciente de la figura de Torres.
El resultado también reacomoda otra pieza del tablero: la posición de Damián Biss.
El intendente de Rawson había sido el principal sostén del sector que impulsaba a Guajardo, en una jugada que en el propio radicalismo se leía como funcional a un acercamiento con el peronista Juan Pablo Luque de cara a 2027.
Con Merino consolidado al frente del partido y con el respaldo explícito de Torres, ese coqueteo pierde buena parte de su valor estratégico: Biss queda debilitado puertas adentro de la UCR y con menos capital político para negociar por fuera de ella.
LA CUENTA PENDIENTE
El desafío de Merino no se agota en el resultado de una votación. La paridad que exhibió la interna —y que quedó expuesta ya en la disputa por la sede del plenario— es el dato que conviene no perder de vista.
Un sector amplio de comités del interior llegó a Esquel convencido de que tiene motivos legítimos para reclamar mayor representación, y ese reclamo no se resuelve solo con un discurso de unidad pronunciado el mismo día del triunfo.
La incorporación de dirigentes del sector de Guajardo a la nueva conducción, si se produce, será la primera señal concreta de si ese llamado a “dar vuelta la página” tiene correlato práctico.
La UCR llega ordenada, en los términos que buscaba Merino, a un 2027 que se anticipa decisivo. Si esa unidad es real o apenas declamada, se empezará a saber en las próximas semanas.
CLAVES DE LA VOTACIÓN
- 40 votos obtuvo Merino.
- 66 delegados habilitados.
- 34 votos necesarios para ganar.
- 2 años de mandato al frente del partido.
Merino sucede a Gustavo Menna, vicegobernador de Chubut, quien encabezaba la UCR provincial hasta este sábado.
LOS PROTAGONISTAS
Gerardo Merino — Intendente de Trelew. Nuevo presidente de la UCR Chubut.
Sergio Guajardo — Dirigente de El Maitén. Encabezó el sector crítico de la conducción saliente.
Gustavo Menna — Vicegobernador. Deja la presidencia partidaria tras este mandato.
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