El objetivo central del encuentro fue abordar las irregularidades detectadas en materia de seguridad e higiene, y poner sobre la mesa una exigencia inquebrantable de la gestión provincial: el cumplimiento estricto del empleo local a través de la Ley 90/10.
Los ejes centrales del conflicto y la negociación
* Inspecciones y correcciones: Los controles oficiales en el complejo minero derivaron en observaciones técnicas que la operadora internacional se comprometió a subsanar de manera inmediata para evitar sanciones mayores y asegurar una operatividad sin riesgos.
* Defensa del empleo local: El mandatario provincial fue categórico al remarcar que los recursos son de propiedad santacruceña y que la prioridad absoluta es la mano de obra de la provincia.
* Crítica a la herencia política: Durante su postura, Vidal cuestionó que bajo los gobiernos kirchneristas se naturalizara la contratación masiva de trabajadores de otras regiones mientras los habitantes locales aguardaban oportunidades laborales.
* Convocatoria gremial: Como próximo paso en la agenda de diálogo, el Gobierno provincial sumará a la mesa de negociaciones a los representantes de todos los gremios con presencia activa en el yacimiento para consensuar los pasos a seguir.
Una minería con reglas claras
El Ejecutivo provincial busca equilibrar la balanza entre la llegada de inversiones y la protección social y laboral. En este sentido, el mensaje oficial es directo: si bien se fomenta la producción minera como motor de desarrollo económico para Santa Cruz, esta debe ir de la mano del respeto irrestricto por las normativas vigentes, la seguridad operativa y la inserción laboral genuina de los santacruceños.
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