La transformación de la industria petrolera argentina tiene ganadores y perdedores. Y los números de la recaudación provincial por regalías hidrocarburíferas permiten dimensionar con claridad la magnitud de ese cambio.
Un gráfico elaborado por la consultora Empiria, sobre la base de información de la Dirección Nacional de Exploración y Producción (DNAP), muestra la evolución de los ingresos por regalías de seis provincias argentinas entre 2011 y el primer trimestre de 2026.
Los datos están expresados en pesos constantes del segundo trimestre de 2026 y consideran una suma móvil de cuatro trimestres, lo que permite comparar la evolución de los ingresos descontando el efecto de la inflación.
La conclusión es contundente: Neuquén protagoniza un crecimiento extraordinario, mientras Chubut y Santa Cruz muestran un prolongado estancamiento en términos reales.
Neuquén: el gran ganador del nuevo mapa petrolero
En 2011, Neuquén registraba ingresos por regalías cercanos a 1,1 billones de pesos, medidos a valores constantes de 2026.
Quince años después, la recaudación provincial se aproxima a los 3,4 billones de pesos, lo que representa un crecimiento superior al 200% en términos reales.
El desarrollo de Vaca Muerta, la expansión de la producción no convencional y las inversiones destinadas a ampliar la capacidad de extracción y transporte explican buena parte de esta transformación.
Neuquén no solamente incrementó su producción petrolera, sino que logró convertir ese crecimiento en mayores recursos fiscales para su administración provincial.
El contraste con las restantes provincias productoras resulta cada vez más evidente.
Chubut: quince años sin crecimiento real de las regalías
La situación de Chubut presenta una realidad muy diferente.
Según los valores aproximados que se observan en el gráfico, la provincia percibía alrededor de un billón de pesos anuales por regalías a comienzos de 2011, mientras que en el primer trimestre de 2026 la suma móvil de cuatro trimestres se ubica cerca de los 550.000 millones de pesos.
Esto representa una caída real cercana al 45% respecto de aquel período.
Aunque durante estos años existieron recuperaciones parciales, especialmente entre 2018 y 2019 y, posteriormente, entre 2022 y 2024, la tendencia de largo plazo refleja las dificultades de la provincia para sostener sus ingresos petroleros.
La madurez de los yacimientos convencionales, los costos de producción, la evolución de los precios internacionales y los cambios en las decisiones de inversión forman parte de los factores que condicionan la actividad en la Cuenca del Golfo San Jorge.
El problema adquiere una dimensión todavía mayor si se considera la importancia histórica de las regalías petroleras dentro de las finanzas públicas de Chubut.
Mientras Neuquén multiplicó sus ingresos, Chubut recauda hoy considerablemente menos, en términos reales, que hace quince años.
Santa Cruz también pierde terreno
La provincia de Santa Cruz presenta una evolución similar a la de Chubut.
Los ingresos por regalías muestran fluctuaciones a lo largo del período analizado, pero terminan ubicándose por debajo de los niveles registrados en los primeros años de la serie.
De esta manera, las dos provincias que comparten buena parte de la histórica Cuenca del Golfo San Jorge enfrentan un escenario de debilitamiento relativo frente al crecimiento acelerado de Neuquén.
La diferencia no es solamente económica. También implica una modificación en el peso estratégico que cada región ocupa dentro de la industria energética nacional.
El desafío de Chubut frente al crecimiento de Vaca Muerta
Durante décadas, la Cuenca del Golfo San Jorge fue uno de los principales motores de la producción petrolera argentina.
Comodoro Rivadavia, Caleta Olivia y numerosas localidades de Chubut y Santa Cruz desarrollaron buena parte de sus economías alrededor de la actividad hidrocarburífera.
Sin embargo, el avance de la explotación no convencional modificó las prioridades de inversión de las principales compañías petroleras.
El desplazamiento de recursos hacia Vaca Muerta obliga a replantear las estrategias de desarrollo de las cuencas maduras.
Para Chubut, el desafío consiste en sostener la producción convencional, promover nuevas inversiones, mejorar la competitividad de los yacimientos existentes y explorar alternativas que permitan recuperar actividad.
En este contexto, los proyectos vinculados al potencial no convencional de la Cuenca del Golfo San Jorge adquieren especial relevancia, aunque todavía deben demostrar su viabilidad económica y productiva.
Una discusión que va más allá del petróleo
La evolución de las regalías tiene consecuencias directas sobre las posibilidades financieras de las provincias.
Los ingresos provenientes de la actividad petrolera contribuyen al financiamiento de servicios públicos, infraestructura y distintas obligaciones presupuestarias.
Por eso, el estancamiento de las regalías representa un desafío estructural para Chubut, especialmente en un escenario de crecientes demandas sociales y restricciones fiscales.
El gráfico de Empiria expone una realidad que merece un debate profundo: el crecimiento de la producción petrolera argentina no se está distribuyendo de manera uniforme entre las provincias.
Mientras Neuquén consolida su posición como principal beneficiaria del desarrollo no convencional, Chubut y Santa Cruz enfrentan la necesidad de redefinir su futuro energético.
La pregunta que queda planteada es cuánto tiempo más podrá Chubut sostener su estructura económica y fiscal con una actividad petrolera cuyos ingresos por regalías, medidos en términos reales, se encuentran por debajo de los niveles de hace quince años.
Fuente: Consultora Empiria, sobre datos de la DNAP. Los valores numéricos son aproximaciones obtenidas de la lectura del gráfico, expresado como suma móvil de cuatro trimestres en pesos constantes del segundo trimestre de 2026.
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