«Tenemos miedo de salir. No sabemos si todavía tenemos el virus o no», así lo planteó Natalia, mujer de un tripulante del buque pesquero Santoroni, cuyo marido dio positivo y la contagio a ella, y a sus dos hijos.
La incertidumbre de la familia – que permanece aislada al igual que las familias de ella y de su marido – aseguró que a su marido le dieron el alta por whatsapp el sábado sin hacerle un nuevo hisopado para confirmar que el virus ya no este.
«Yo quiero saber cómo pueden saber si una persona está curada si lo hacen por teléfono. No nos vinieron a hacer controles, el médico que nos asistía nos dijo que nos faltaba un hisopado más, pero ¿ como puede ser que de un momento para otro nos dicen por teléfono que estamos curados?».
«Esto no es joda y en todo momento asumimos la responsabilidad de aislarnos. Se supone que ellos (autoridades) tendrían que ser los más preocupados, pero sus explicaciones no me dan seguridad, al contrario, mucha incertidumbre», concluyó.


