El Ejecutivo nacional publicó el Decreto 982/2026, mediante el cual dejó sin efecto el Decreto 1560/73, vigente durante 53 años y que establecía un reparto de las regalías hidroeléctricas entre Mendoza y La Pampa.
A partir de la entrada en vigencia de la nueva normativa, Mendoza comenzará a recibir la totalidad de las regalías correspondientes a la energía generada por Los Nihuiles. Se trata del 12% establecido por la legislación como regalía hidroeléctrica.
Según el decreto, el complejo hidroeléctrico se encuentra íntegramente dentro del territorio mendocino y, por ese motivo, la provincia considera que debe ser la única beneficiaria de esos recursos.
El reclamo de Mendoza
El gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, celebró la decisión y sostuvo que se trata del reconocimiento de un reclamo histórico de la provincia.
Cornejo argumentó que Los Nihuiles era la única central hidroeléctrica que compartía sus regalías con otra provincia y señaló que, según el criterio aplicado en otros casos, estos recursos corresponden a la jurisdicción donde se encuentra la caída de agua utilizada para generar energía.
Además, Mendoza buscará recuperar los fondos que considera que dejó de percibir durante los años en los que las regalías fueron compartidas con La Pampa.
Para ello, la provincia readecuará una demanda presentada en 2022 ante la Corte Suprema de Justicia. El reclamo actualizado rondaría los USD 680 millones.
La respuesta de La Pampa
La decisión generó un fuerte rechazo del gobernador pampeano, Sergio Ziliotto, quien cuestionó tanto a Mendoza como al Gobierno nacional.
El mandatario sostuvo que La Pampa fue perjudicada primero por la reducción del caudal del río Atuel y ahora por la eliminación de su participación en las regalías hidroeléctricas.
Desde la provincia anticiparon que recurrirán a la Justicia para intentar dejar sin efecto la medida. El propio decreto establece que la vía administrativa queda agotada y habilita una presentación judicial dentro de los 180 días hábiles judiciales posteriores a la notificación.
Un conflicto que lleva décadas
La disputa entre Mendoza y La Pampa por el río Atuel tiene más de medio siglo de historia. El conflicto se profundizó en 1948, con la inauguración del embalse El Nihuil, construido sobre el río en territorio mendocino.
La regulación del agua para riego y generación de energía redujo el caudal que llegaba al oeste pampeano. Desde entonces, La Pampa sostiene que el Atuel es un río interprovincial y que sus aguas deben ser utilizadas de manera compartida.
El conflicto llegó a la Corte Suprema en 1979 y, en 1987, el máximo tribunal reconoció el carácter interjurisdiccional del río y pidió a las provincias y a la Nación que alcanzaran acuerdos para garantizar un uso razonable y equitativo del agua.
En 2014, La Pampa volvió a recurrir a la Justicia por los daños ambientales relacionados con la falta de escurrimiento. En 2020, la Corte Suprema estableció un caudal mínimo permanente de 3,2 metros cúbicos por segundo en el límite entre ambas provincias.
En paralelo, desde 1973 existe la disputa por las regalías de Los Nihuiles. Ese año, una normativa nacional había establecido que los recursos se repartieran en partes iguales entre Mendoza y La Pampa.
En 1992, ambas provincias firmaron un acuerdo interjurisdiccional homologado por la Corte Suprema, que mantuvo ese esquema de distribución. Sin embargo, el acuerdo también contemplaba la posibilidad de que futuras normas o decisiones judiciales modificaran la situación.
Con el nuevo Decreto 982/2026, ese esquema quedó sin efecto. Mientras tanto, el reclamo por las regalías correspondientes a períodos anteriores continuará en la causa iniciada por Mendoza en 2022 ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Fuente: Infobae.
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