Pablo Contreras desde Estrellas Amarillas hizo referencia a la situación de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly dos ciudades con distintas complejidades en materia de tránsito. Mientras el Concejo Deliberante en la capital del petróleo debate la regulación de los monopatines eléctricos, desde la Fundación Estrellas Amarillas señalan un «vacío preventivo», mientras que en la villa balnearia directamente «no existe el diálogo por parte de la intendencia».
La movilidad urbana está cambiando más rápido que las leyes que deben controlarla. En Comodoro Rivadavia, la proliferación de Vehículos de Movilidad Personal (VMP), como monopatines eléctricos y monorruedas, ha pasado de ser una novedad estética a un problema de seguridad pública. Esta semana, la Fundación Estrellas Amarillas formalizó un reclamo ante la Comisión 4 del Concejo Deliberante para exigir la aprobación inmediata de una ordenanza que regule su uso.
Pablo Contreras Ordóñez, referente de la fundación en Chubut, fue tajante al presentar las notas ante los ediles: «Vemos jóvenes en estos patinetes que desarrollan alta velocidad, sin casco, sin luces y circulando entre los vehículos. Es una alta peligrosidad que ya se está sancionando en otras partes del país, pero acá estamos muy relajados».
La preocupación no es menor. Estos dispositivos, que a menudo carecen de patentamiento o seguro, circulan por avenidas e incluso rutas nacionales, quedando expuestos a siniestros graves o, en su defecto, convirtiéndose en potenciales causantes de atropellos a peatones.
Rada Tilly: «No tienen ni siquiera la delicadeza de recibirnos como familiares de víctimas»
Si en Comodoro el foco está puesto en la legislación de nuevos vehículos, en Rada Tilly el reclamo de Contreras Ordóñez apunta a una gestión que define como «cerrada». A pesar de ser una localidad pequeña, el referente advierte sobre un incremento inusual de la siniestralidad, incluyendo vuelcos dentro del ejido urbano.
«La seguridad vial no es cambiarle el sentido de circulación a tres calles. En Rada Tilly no tenemos diálogo con la intendencia; ni siquiera tienen la delicadeza de recibirnos como familiares de víctimas», expresó Contreras Ordóñez.
El referente denunció que, tras tres años de gestiones, no se ha logrado implementar la ordenanza para colocar cartelería de Estrellas Amarillas, una señalización que es obligatoria a nivel nacional desde 2020. Además, alertó sobre la falta de controles, la ausencia de radares y la preocupante cantidad de jóvenes que conducen sin licencia en la villa.
Asistencia a las víctimas
Finalmente, desde la Fundación recordaron que existe una herramienta vital para quienes atraviesan la tragedia de un siniestro vial: la Línea 149 (opción 2). Se trata de un servicio nacional gratuito que brinda asistencia psicológica, legal y social las 24 horas, buscando garantizar el «trato digno» que establece la Ley de Víctimas.


