El abogado difundió los resultados de la Junta Médica Forense del Poder Judicial del Chubut, que concluyó que el menor falleció por graves lesiones craneoencefálicas e infección pulmonar concomitante.
El abogado Roberto Castillo compartió en sus historias de Instagram parte de los resultados de la autopsia realizada a Ángel López, el niño de 4 años que murió tras sufrir graves lesiones y que tiene como imputados a su madre Mariela Altamirano y a su pareja Maicol González.
Según detalló, la Junta Médica Forense del Poder Judicial del Chubut concluyó que el menor falleció por “múltiples traumatismos craneoencefálicos” en simultáneo con una infección pulmonar.
“La autopsia y los estudios histopatológicos revelaron múltiples lesiones vitales y recientes en el cráneo; más de veinte infiltraciones hemáticas distribuidas en distintas zonas de la cabeza, hemorragias intracraneales, edema cerebral severo y daño neurológico irreversible”, publicó Castillo.
Además, indicó que los peritos encontraron “más de 20 infiltraciones hemáticas en el interior del cuero cabelludo”, distribuidas en zonas frontoparietales, parietales, temporales y occipitales. También señalaron que se contabilizaron doce golpes solo en la zona frontal.
En otra de las historias, el abogado sostuvo que la autopsia también detectó lesiones corporales previas y cicatrices en distintas partes del cuerpo. “Un cuerpo con historia de violencia crónica durante el aislamiento al que la misma justicia lo sometió dejándolo en manos de sus asesinos”, expresó.


