“Nunca me esperé esto de mi sobrino. Lo criamos nosotros, criamos a un monstruo. Jamás me esperé que haga semejante atrocidad”, comenzó diciendo Severina, la madre de la nena de ocho años asesinada por su primo en la ciudad bonaerense de Lobos.
Y agregó: “Me acabo de enterar que había puesto una garrafa para fingir que la nena había muerto en una explosión”.
Sobre la forma en que fue encontrada la pequeña, detalló: “La nena estaba sentada y le quemó sus genitales para que no se pueda analizar si la violó o no”.


