El Verde se impuso por 76 a 59 en el tercer juego de la final de la Liga Nacional y estiró la ventaja en la serie a 3-0. Con una actuación sólida y el apoyo de un estadio colmado, quedó a una victoria de consagrarse campeón.
Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia volvió a vivir una jornada inolvidable en el Socios Fundadores al derrotar por 76 a 59 a Quimsa en el tercer partido de la final de la Liga Nacional de Básquet.
Con este resultado, el conjunto dirigido por Pablo Favarel tomó una ventaja de 3-0 en la serie y quedó a tan solo un triunfo de conseguir el segundo campeonato nacional de su historia.
El encuentro comenzó favorable para la visita, que cerró el primer cuarto arriba por 18-14. Sin embargo, Gimnasia reaccionó rápidamente en el segundo parcial, ajustó su defensa, encontró mejores opciones ofensivas y se fue al descanso con una ventaja de 39-32.
Un segundo tiempo para ilusionarse
En el complemento, el equipo comodorense mostró su mejor versión. Con una defensa firme, buena circulación de balón y conversiones claves desde el perímetro, amplió progresivamente la diferencia hasta alcanzar una ventaja de 18 puntos a falta de seis minutos para el cierre.
El público acompañó cada jugada y transformó al Socios Fundadores en una verdadera fiesta. Los hinchas alentaron durante toda la noche y celebraron una victoria que acerca al Verde a la gloria.
Tras ganar los dos primeros partidos en Santiago del Estero y confirmar su gran momento en casa, Gimnasia dejó contra las cuerdas a Quimsa, que ya no tiene margen de error en la serie final. Mientras tanto, Comodoro Rivadavia sueña con volver a escribir una de las páginas más importantes de su historia deportiva.


