Desde el grupo de dueños de gimnasios y centros de de actividad bajo techo, Natalia Roberts, se refirió a una solicitada que sacaron en medios gráficos sosteniendo que «no hay fundamentos para dejar a los gimnasios cerrados».
«Estamos suscitados a una medida totalmente arbitraria», dijo tras señalar que «el 100 por ciento de la actividad comercial sigue abierta».
Y cuestionó que desde el municipio no les supieron responder porque justamente su rubro – el que cumple con todas los protocolos sanitarios no puede abrir sus puertas. «Nos dijeron que nos iban a gestionar una Reunión con la Comité de Crisis para que nos expliquen el por qué».
Sin embargo, Roberts señaló que «la situación es muy grave» porque a pesar de cumplir con el protocolo «igual nos cerraron».
Y afirmó – en diálogo con Radio del Mar – «Somos conscientes sobre la situación de salud» pero se preguntó por qué el resto de la ciudad continua con su actividad normal. «Esto va a dejar un montón de familias en la calle».
Y recordó que a 14 días de haber cerrado sus puertas la curva sigue creciendo. «Indudablemente nosotros no somos el problema».


