Un condenado por violar y embarazar a la nieta de su pareja en Tucumán pidió la prisión domiciliaria. Se trata de Eliseo Víctor Amaya, abuelastro de la menor, que debe cumplir una sentencia de 18 años por el abuso sexual. Tiene 67 años e hizo la solicitud por riesgo de contagio de coronavirus.
La víctima tiene 11 años y su caso trascendió después de que pidiera la interrupción legal del embarazo (ILE), que el gobierno de Tucumán le concedió después de muchas dilaciones. Como la gestación estaba avanzada tuvieron que practicarle una cesárea. El bebé pesó 600 gramos y murió a poco nacer, después de sufrir graves problemas respiratorios.
Emilio Guagnini es uno de los abogados que defendió los derechos de la menor durante el juicio abreviado a Amaya. Explicó que el pedido se analizará el martes en una audiencia virtual, y consideró que el condenado «se aprovecha de esta situación provocada por la pandemia para salir de la cárcel tres meses después de ser encontrado culpable y sentenciado a 18 años de prisión».
De acuerdo al abogado, cuando se dictó la condena el acusado «no advirtió tener ninguna enfermedad de riesgo, salvo un dolor de rodilla». Dijo que en Tucumán «solo se confirmaron 49 casos de coronavirus, por lo que en el sistema carcelario no hay circulación». Adelantó que en la audiencia pedirá que «no se haga lugar al pedido y en todo caso se tomen los recaudos para aislarlo dentro de penal de Villa Urquiza, donde permanece alojado».
Amaya fue condenado a 18 años de prisión en un juicio abreviado el 14 febrero pasado, a casi un año de la violación. La sentencia fue por el delito de «abuso sexual doblemente agravado por el grave daño a la salud mental y física de la niña aprovechando la situación de convivencia».


