Frente al colapso de los hospitales Regional y Alvear, referentes de seis barrios del sector norte de Comodoro Rivadavia presentaron un pedido de emergencia tanto a Legislatura y el Concejo Deliberante. Este jueves, diputados provinciales de Arriba Chubut solicitarán un pedido de informes al Gobierno provincial por el convenio anunciado en 2025 que aún no muestra avances.
La crisis en el sistema de salud pública de Comodoro Rivadavia ha llevado a las vecinales de la zona norte a coordinar una acción conjunta y contundente. Bajo la premisa ineludible de que «Zona Norte necesita un hospital», un frente integrado por las vecinales de Don Bosco, Standard Norte, Presidente Ortiz, Rodríguez Peña, Caleta Córdova y Franja Forestal Cerro de la Cruz firmó un petitorio que ya fue elevado al Concejo Deliberante local, solicitando formalmente que se declare la emergencia sanitaria en todo el sector.
La falta de respuestas concretas tras los anuncios políticos del año pasado y el desbordamiento de la atención médica periférica unificó el reclamo de una de las zonas con mayor crecimiento demográfico de la ciudad. Los vecinos reclaman por la odisea diaria que significa conseguir un turno y la obligación de tener que trasladarse hasta el centro de la ciudad para recibir asistencia básica.
El fantasma de las promesas electorales: ¿Qué pasó con el Hospital Militar?
El eje del descontento social radica en la parálisis de un proyecto que prometía aliviar la demanda del sector. En agosto de 2025, en pleno escenario electoral, el Gobierno Provincial junto al Ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, y la entonces diputada Ana Clara Romero, anunciaron con fuerza un convenio para reabrir el Hospital Militar —de órbita nacional y de uso exclusivo para las fuerzas armadas— con atención pública abierta a toda la comunidad.
A fecha de hoy, 1 de junio de 2026, la realidad en las salas de espera contradice aquellos discursos. En diálogo con la prensa, Leonardo Henríquez, referente de la Vecinal Don Bosco, brindó detalles del crítico escenario y del encuentro que mantuvieron distintos sectores de zona norte, centralizados en Kilómetro 8.
»Eso quedó todo en nada», sentenció Henríquez al ser consultado sobre el estado de aquel anuncio de 2025. «Nosotros lo que estamos solicitando es la reapertura del Hospital Militar para que toda la población en sí pueda tener atención pública; y en su caso también estamos pidiendo que se pueda abrir un Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) en el barrio Standard».
Pedido de informes en la Legislatura Provincial.
Ante la falta de avances, los vecinalistas comenzaron a articular canales políticos. El pasado viernes mantuvieron un encuentro clave con el diputado de Arriba Chubut, Gustavo Fita, con el objetivo de trasladar el reclamo a la Legislatura Provincial.
El compromiso asumido por el bloque opositor apunta a la sesión de este próximo jueves, donde se presentará un pedido de informes dirigido al Gobierno Provincial para conocer formalmente las condiciones y el estado real del supuesto acuerdo firmado con Nación.
Para destrabar el conflicto de jurisdicciones, los vecinos proponen una alternativa de gestión conjunta. «Sabemos que el Hospital Militar es de órbita nacional. Por eso, lo que estamos solicitando es que se arme un ‘convenio puente’ donde tanto la Provincia como la Municipalidad puedan trabajar en conjunto y hacerse cargo de lo que es el personal y los insumos del hospital, en el caso de que se logre reabrir», detalló el vecinalista de Don Bosco.
Tráileres sanitarios: el termómetro del colapso
La preocupante radiografía de la salud pública local quedó en evidencia durante los últimos días con la llegada de los dispositivos móviles de asistencia. Las vecinales, que habitualmente funcionan como los principales canalizadores de las demandas comunitarias, advierten que la vulnerabilidad social va en aumento.
»Hasta el viernes pasado tuvimos la presencia del tráiler de salud en el barrio y ahí notamos mucho más la demanda de los vecinos. No solo se acerca gente de zona norte, sino de varios sectores de la ciudad, evidenciando la gran falta de atención pública», describió Henríquez.
El perfil del solicitante se reitera en cada jornada: vecinos que no cuentan con obra social o medicina prepaga y carecen de un lugar físico al cual concurrir ante una urgencia o consulta de rutina. «Si van al Hospital Alvear o al Hospital Regional, la respuesta es la misma: ambos efectores ya se encuentran totalmente colapsados», concluyó el referente barrial.
La comunidad de la zona norte ha dejado en claro que el acceso a la salud no puede seguir supeditado a los tiempos de la burocracia ni a las promesas de campaña. La firma de este petitorio y la presión en la Legislatura marcan el inicio de un plan de lucha vecinal que busca, de una vez por todas, asegurar un hospital digno y funcional para sus familias.


