Un estudio analizó cuánto debe cotizar el barril de crudo para que las inversiones en Vaca Muerta mantengan una rentabilidad atractiva, y cómo el RIGI y la infraestructura pueden modificar ese escenario.
La rentabilidad de los proyectos petroleros en Vaca Muerta depende, entre otros factores, del valor internacional del barril de crudo. Un reciente informe de la consultora Aleph Energy determinó que el precio necesario para que un pozo genere retornos competitivos varía según las condiciones de inversión, el régimen fiscal y la infraestructura disponible.
El análisis indica que, para alcanzar una tasa interna de retorno del 15% en dólares, el precio de equilibrio del barril Brent se ubica entre los 48 y 61 dólares, dependiendo del tipo de desarrollo. En los proyectos con mejores condiciones operativas, acceso a infraestructura compartida y beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el umbral de rentabilidad es menor. En cambio, cuando se trata de pozos aislados y sin ventajas fiscales, el precio requerido aumenta.
El estudio toma como referencia un pozo tipo de shale oil con una rama horizontal de 2.800 metros y 50 etapas de fractura hidráulica. La inversión estimada ronda los 14 millones de dólares e incluye las instalaciones propias y la conexión operativa, aunque no contempla grandes obras de infraestructura como plantas de tratamiento o ductos troncales.
Según la proyección, un pozo de estas características comienza con una producción cercana a los 1.000 barriles diarios y alcanza alrededor de un millón de barriles durante toda su vida útil. A medida que pasan los años, la producción disminuye progresivamente, mientras que los costos operativos promedio se mantienen en torno a los cinco dólares por barril.
Los especialistas destacan que la competitividad de Vaca Muerta ya no depende únicamente de la productividad de los pozos, sino también de la eficiencia logística, la infraestructura disponible y las condiciones regulatorias que acompañan las inversiones. Estos factores permiten que los proyectos puedan seguir siendo rentables incluso en escenarios de menores precios internacionales del petróleo.
Fuente: Más energía


