Esta semana la Cámara de Senadores de la Nación comenzará a discutir un proyecto de «ley unificado» que recoge los principales puntos de expedientes presentados desde principios de año por las oficialistas Anabel Fernández Sagasti y Silvia Sapag y por los opositores Gladys González y Julio Cobos.
La iniciativa busca que haya un etiquetado destacado en los envases de alimentos para consumo humano. De esta manera, se busca garantizar el derecho a la salud y a la alimentación adecuada a través de la promoción de una alimentación saludable.
El etiquetado permitirá advertir a los consumidores sobre «los excesos de componentes como azúcar, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías» promoviendo así la «prevención de la malnutrición en la población». La norma, en caso de ser aprobada, se extenderá a los fabricantes o fraccionados de productores alimenticios y bebidas.
productos etiquetados
los productos comestibles deben llevar un etiquetado en la cara principal del envase: un «sello de advertencia» para informar al consumidor del agregado de sodio, azúcares o grasas en «contenido crítico».
En caso de contener edulcorantes, el envase contendrá una leyenda precautoria inmediatamente por debajo de los sellos de advertencia con la leyenda: «Contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as».
El sello tendrá forma de «octógonos de color negro con borde y letras de color blanco en mayúsculas»; el tamaño de cada sello «no será nunca inferior al cinco por ciento de la superficie de la cara principal del envase» y «no podrá estar cubierto» por ninguna otra etiqueta.
Por otro lado, los valores máximos de calorías, azúcares totales, grasas saturadas y sodio en los productos «deben cumplir los límites del Perfil de Nutrientes de la Organización Panamericana de la Salud».
Los fabricantes o fraccionadores de alimentos tendrán la obligación de «declarar el contenido cuantitativo de azúcares totales en el rotulado nutricional».
En el caso del azúcar común, los envases están exentos de sellos.


