Alfredo Gómez, presidente vecinalista del Barrio General Mosconi, participó activamente del encuentro y transmitió una postura que balancea el optimismo con la experiencia que dan los años de promesas incumplidas.
«La sensación para nosotros es positiva, pero siempre es de cuidado porque ya estamos acostumbrados a muchos anuncios. El anuncio es una cosa y la realidad después termina diciendo otra. Soy cauto en esto», expresó Gómez, quien graficó el anhelo del barrio: «Lo mejor sería que la vecinal sea dueña del lote donde está hace ya 55 años, y que los clubes centenarios tengan la titularidad de su tierra».
Respecto a la puja entre Provincia y Municipio por el control y la administración de este millonario patrimonio, el dirigente vecinal fue tajante en marcar la neutralidad de la institución pero la firmeza en la defensa de los intereses locales: «Desde la vecinal no nos ponemos ni de un lado ni del otro. Del único lado que nos ponemos es del lado de los vecinos. Nos interesa que los vecinos puedan participar en las decisiones que se toman en su territorio. La vecinal es un puente entre el vecino y las autoridades; hoy están decidiendo lo que va a pasar con las tierras del barrio y tendríamos que poder opinar sobre eso».
La polémica por el patrimonio: El caso del Correo y los vacíos legales
Uno de los puntos que mayor asombro y disconformidad generó en la comunidad de Kilómetro 3 tras revisar el listado preliminar de bienes fue el destino del antiguo edificio del correo de YPF, una emblemática estafeta postal que data de 1917.
Según el esquema planteado, dicho inmueble histórico sería entregado formalmente a Correo Argentino, una decisión que alertó a los vecinalistas. «Nos dejó asombrados», advirtió Gómez. «El correo fue el que no lo mantuvo, el que no lo puso en valor; ahora está semi abandonado y muy deteriorado. La vecinal quiere participar en eso y tenemos proyectos para justamente darle valor a ese lugar».

El inventario de YPF en General Mosconi es complejo y excede a los espacios públicos o los terrenos de los antiguos almacenes. La salida de la operadora sacó a la luz situaciones críticas de particulares:
- Juicios de usucapión: Antiguos pobladores asentados «toda la vida» en lotes que formalmente siguen perteneciendo a YPF se han visto obligados a litigar ante la negativa histórica de la empresa a firmar las cesiones.
- Espacios verdes en el limbo: Plazas que fueron remodeladas y cuidadas por los propios vecinos durante décadas se encuentran técnicamente sobre suelo de la petrolera.

Incertidumbre por los plazos
Pese a la trascendencia del encuentro, una de las principales dudas que quedó flotando en el aire es el «cuándo». El gobernador Torres no fijó una fecha precisa para la entrega efectiva de los bienes. Actualmente, los equipos vecinales trabajan en el seguimiento del proyecto de ley para verificar si ya fue ingresado formalmente a la Legislatura provincial o si aún se encuentra en etapa de redacción.
La salida de YPF de los yacimientos maduros de Chubut marca el fin de una era industrial, pero el inicio de una compleja reconfiguración urbana. En el Barrio Mosconi, los vecinos esperan que la letra chica de los papeles ratifique las promesas oficiales y que, finalmente, la tierra que habitan y cuidan sea suya.


