Los familiares de Andres Quinteros, de 34 años , llevaban dos semanas instalados en forma permanente en la costa del lago Moreno, en Bariloche, para seguir la búsqueda. El último miércoles realizaron una misa en el lugar, con el personal que intervino en las tareas y ya asumieron que difícilmente el cuerpo del joven pueda ser recuperado.
“Fue un momento emotivo y de algún modo, con mucho dolor, los allegados ya aceptaron que está en la profundidad”, dijo el jefe de Prefectura en Bariloche, Miguel Curual. A su entender, por las condiciones del lago “es muy difícil” que emerja con el tiempo. “El calor que tenemos nos podría ayudar, pero hasta cierto punto, porque en lo profundo las temperaturas se mantienen siempre muy bajas”, refirió el prefecto.
En un principio Prefectura destinó varios buzos y tres embarcaciones al plan de rastrillaje. También participaron motos de agua y un helicóptero. Curual dijo que hoy permanecen sólo con una embarcación, que también se ocupa del patrullaje en el lago, donde es intensa la actividad náutica y la presencia de bañistas.
Quinteros sufrió el volteo del kayak en el que se desplazaba con otro joven en la tarde del 9 de diciembre, en cercanías de Playa del Viento. No llevaba salvavidas e intentó llegar a nado a la costa, pero nunca fue encontrado, a pesar de los rastreos terrestres y acuáticos que se realizaron durante varios días.
Su compañero, Marcelo Vera, se quedó aferrado al kayak y pudo salir con la ayuda de improvisados rescatistas. Sus referencias sirvieron para guiar la búsqueda, que comenzó en un radio acotado y se fue ampliando a casi todo el lago Moreno Este.


