La doctora en ingeniería química, Verónica Rajal, junto con otros 12 profesionales de distintas disciplinas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) están entre 64 equipos científicos argentinos elegidos para financiar estudios de COVID -19 por la Agencia de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i). A nivel local fueron seleccionados dos proyectos, el que encabeza Rajal y el del investigador salteño Alejandro Krolewiecki. Cada uno de los equipos de investigación recibirá la suma de 100 mil dólares para realizar los estudios.
La propuesta que dirige Verónica Rajal consiste en la determinación del nuevo coronavirus en aguas residuales y superficiales de la provincia, y a partir de los resultados, propone otras dos acciones: evaluar de forma cuantitativa el riesgo microbiológico al que estarían expuestas las personas en contacto con esas aguas y realizar un «análisis multicriterio» para la toma de decisiones en relación con la protección de la salud y la mitigación de la contaminación.
“Los primeros resultados van a ser los que corresponden a la determinación del virus en agua”.
Las aguas residuales son los líquidos cloacales. Y ¿por qué es importante estudiarlos? «Lo que se sabe es que una vez que el virus ingresa a la persona se multiplica, se replica en su cuerpo y se excretan partículas virales con la materia fecal. Los líquidos cloacales contienen virus y lo interesante es que estos virus provienen no solamente de las personas enfermas sino también de los asintomáticos, es decir, de las personas infectadas que no desarrollan síntomas o enfermedad», precisó la flamante científica.
Añadió: «Lo importante es que al mirar las aguas residuales o al estudiarlas podemos detectar también esa cantidad de virus que de otra manera en nuestro país no se detectan porque el testeo está limitado a las personas que desarrollan síntomas o que son sospechosos. Entonces, no hay una forma de medir a todas esas personas asintomáticas que sí representan un riesgo de contagio, tal como estamos escuchando todos los días».
“Los primeros resultados van a ser los que corresponden a la determinación del virus en agua”.
Al estudiar las aguas residuales se podrá ver cuánto virus está circulando realmente en una población, lo cual es muy importante para tomar dimensión de la situación y decisiones, no solo mientras dure la pandemia sino también después, teniendo en cuenta que en otros países hubo rebrotes.
Fuente: El Tribuno
Las aguas superficiales incluyen lagos, lagunas y ríos. En Salta se van a estudiar los ríos, por el impacto que sufren de descargas de aguas residuales. La directora del proyecto comentó que se proponen hacer análisis en aguas de los ríos Wierna, Vaqueros y Arenales. «Hay gente que usa las aguas del Arenales para regar sus cultivos que después consumen crudos», dijo.


