Qué es el síndrome de Asperger

0
459
Publicidad

El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que se caracteriza según el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de los Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés) por aparecer en personas “intereses limitados o una preocupación inusual con un objeto en particular hasta la exclusión de otras actividades como rutinas o rituales repetitivos, peculiaridades en el habla y el lenguaje, como el hablar de manera demasiado formal o monótona, o tomar las figuras retóricas literalmente comportamiento social y emocionalmente inadecuado y la incapacidad de interactuar exitosamente con los demás”.

A su vez, mencionan “problemas con comunicación no verbal, inclusive el uso restringido de gestos, expresiones faciales limitadas o inadecuadas, o una mirada peculiar y rígida combinada con movimientos motores torpes y no coordinados”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce al síndrome de Asperger como un “Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) de carácter crónico y severo que se caracteriza por desviaciones o anormalidades en las capacidades de relación y comportamiento social”.

Publicidad

El Asperger es un trastorno del espectro autista, uno de un grupo distintivo de afecciones neurológicas caracterizadas por un mayor o menor impedimento en las habilidades del lenguaje y la comunicación, al igual que patrones repetitivos o restringidos de pensamiento y comportamiento. Otros trastornos incluyen el autismo clásico, síndrome de Rett, trastorno desintegrativo de la niñez, y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado

Esta condición del neurodesarrollo impacta en el funcionamiento social y el espectro de actividades e intereses de aquellos individuos que lo presentan, influyendo de manera directa en la forma en que estos logran procesar la información, dan sentido al mundo en el que viven y se relacionan con los otros.

“Son pacientes que desean la aceptación social, pero no saben cómo lograrla porque les ‘falla’ la inteligencia emocional, la capacidad de entender lo que le pasa al otro, por eso generalmente les sucede lo opuesto y eso les genera angustia y estrés”, detalló a Infobae Andrea Abadi, psiquiatra infanto-juvenil y directora del Departamento de Infanto Juvenil de INECO.

Fuente: Infobae

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí