La madre del niño de 2 años, una vecina del barrio Laprida, relató que todo ocurrió el miércoles pasado por la tarde. Ella se encontraba limpiando la casa y su hijo más grande jugaba con el de 2 años en el patio. «En un momento llegó el más grande y me dijo que algo le pasaba a su hermano. Cuando fui estaba tirado en el piso inconsciente y con la boca azul». Por lo que inmediatamente salió corriendo hacia la comisaria que queda a dos cuadras de su casa.
El cabo Walter Iñon Guevara lo tomó entre sus brazos y comenzó a realizarle maniobras de reanimación sin éxito, por lo que junto a la cabo Nancy Fuentes y el agente Hugo Morales decidieron trasladar al niño junto a su madre hacia el Hospital Alvear. Durante el camino, mientras el pequeño no reaccionaba, continuaron realizándole maniobras y pidiéndole que volviera en sí.
Ya en camino, el niño reaccionó e ingreso al hospital donde fue estabilizado, y pronto fue dado de alto. La mamá recuerda de esa tarde la desesperación y el agradecimiento enorme a los agentes. «No me olvido que mientras yo iba sentada a través del plástico del patrullero veía como ellos lo abrazaban y pedían que vuelva, la forma como actuaron fue con mucho amor y cariño». «Si ellos no estaban no se qué hubiera pasado», concluyó.


