Con un fluido diálogo entre siete ministerios nacionales, el trabajo interconectado de múltiples disciplinas científicas y la incorporación de diversos actores sociales, el programa Pampa Azul renovó y fijó nuevos objetivos y metas para una óptima gestión de los bienes marinos y socioeconómicos de la Argentina.
“Uno de los grandes cambios es que nos hemos propuesto expandir la mirada de Pampa Azul: que deje de ser, solamente, el océano profundo y mar adentro, para, además, tener mucho más en cuenta todas las acciones socioproductivas que se generan en las zonas costeras. También, buscamos vincular la agenda del mar con la agenda de la Antártida, aspecto que antes no se tenía en cuenta”, detalló a la Agencia CTyS-UNLaM la doctora Carolina Vera, jefa de Gabinete del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y coordinadora Ejecutiva de Pampa Azul.
Siendo el MINCyT la autoridad de aplicación designada por la ley, el espacio de Pampa Azul está integrado por otros seis ministerios: el de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto; el de Agricultura, Ganadería y Pesca; el de Turismo y Deportes; el Ministerio de Defensa; el Ministerio de Seguridad; y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
“Hay un sistema de trabajo muy aceitado y una convicción muy grande de hacia dónde queremos ir. Buscamos no sólo un conocimiento expandido y aplicado en políticas públicas, sino también dejar un sistema de ciencia y tecnología más fortalecido, mucho más integrado con las comunidades involucradas en el territorio”, amplió Vera, investigadora principal del CONICET.
La dinámica de trabajo planteada implica que, además de un fuerte trabajo interministerial, haya una sólida interfase entre política y ciencia, que se dará en el vínculo entre el comité interministerial y los Consejos Asesores Científico y Tecnológico. El Consejo Científico estará coordinado por el doctor en Ciencias Biológicas Juan Emilio Sala, especializado en sistemas socio-ecológicos costero-marinos.
“Solía haber una concepción del mar como ese espacio lejano, sin humanos, donde la costa queda tan lejos que no se ve. Eso cambió, porque, si bien ese espacio es importante, también lo son todas las economías regionales presentes en las zonas costeras, como pescadores artesanales y pequeñas empresas. Y ese cambio de concepción es una enorme innovación”, resaltó a la Agencia CTyS-UNLaM Sala, investigador adjunto del CONICET.
Buque Puerto Deseado- Fuente Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA).jpg
El espacio se propone, además, integrar los aportes de la ciencia y la tecnología con otros espacios, generando, en ese entrecruzamiento, nuevos y valiosos saberes. “Una de las principales características de Pampa Azul es que no sólo tiene un fuerte componente interdisciplinario, sino que, además, hay una continua coproducción de conocimiento con actores no científicos”, subrayó el coordinador del Consejo Asesor Científico.
Para Sala, en este sentido, “el conocimiento nuevo se va a generar a partir de las demandas y solicitudes que generen, por ejemplo, las provincias costeras, y de las respuestas o herramientas que puedan ofrecer las capacidades científico-tecnológicas de distintos organismos de ciencias. La coproducción de conocimiento se genera sí o sí”.


