Juan Manuel Ballestero arribó al puerto de Mar del Plata en un velero de casi 9 metros de eslora, luego de una travesía de más de 8.000 kilómetros en soledad desde Portugal, donde se embarcó hace casi tres meses.
El hombre había salido el 24 de marzo último desde Porto Santo, la segunda isla más grande del archipiélago portugués de Madeira, tras el cierre de las fronteras por la pandemia por el nuevo coronavirus.
Aventurero, surfista, socorrista, buzo y paracaidista oriundo de la localidad balnearia, completó su escala final minutos después del mediodía, cuando una pequeña ventana en medio de un fuerte temporal de lluvia le permitió ingresar al espejo de agua de la terminal marítima y amarrar en la boya de cortesía del Club Náutico. Envuelto en su equipo de agua rojo, el hombre alzó los brazos sobre la cubierta del Skua, un pequeño velero de origen Sueco de 29 pies de eslora.
Cómo es el Skua por dentro:
El velero con el que Ballestero inicio la travesía es un OHLSON 29, un pequeño velero tipo crucero oceánico construido en fibra de vidrio, con aparejo tipo “Sloop” a tope. El pequeño acorazado a vela fue diseñado por Einar Oslson en 1969 y fabricado entre 1970 y 1976 Suecia.
Los hermanos Olhson, de origen sueco, fueron grandes navegantes, y además constructores de embarcaciones altamente resistentes para poder soportar todo tipo de esfuerzos durante las travesías más duras.
En apenas sus 8,85 m de eslora por 2,70 m de manga, con un desplazamiento de 3.100 kg, Ballestero tubo que vivir durante casi 3 meses atravesando oleajes y condiciones de navegación de alta intensidad, pudiendo el Ohlson 29 a través sin problemas las duras condiciones de mar.


