La división entre el gobernador Ignacio Torres y el intendente Othar Macharashvili volvió a hacerse visible en medio de la crisis por el cerro Hermitte y tensiones por temas energéticos, judiciales y económicos, en un contexto en que la Provincia y el Municipio enfrentan desafíos institucionales y sociales importantes.
Durante la última semana en Chubut, se evidenciaron conflictos políticos que reflejan una división profunda entre el Gobierno provincial y las autoridades municipales de Comodoro Rivadavia. Aunque la emergencia del cerro Hermitte exigió la intervención de todas las fuerzas políticas, el gobernador Ignacio Torres y el intendente Othar Macharashvili coincidieron en territorio sin coordinar acciones ni compartir una imagen conjunta, un gesto que fue interpretado como señal de distanciamiento.
Las tareas del Municipio —como el traslado de familias que deben dejar sus viviendas— estuvieron supervisadas con frecuencia por el viceintendente Maximiliano Sampaoli, quien reconoció que la comunicación con los vecinos no siempre fue fluida. En el Concejo Deliberante también surgieron cuestionamientos por supuestas ausencias de argumentos y falta de diálogo por parte de la gestión local.
La visita del gobernador sumó otro elemento de tensión. Torres supervisó la construcción de viviendas y anunció más recursos para estudios de habitabilidad, pero además pidió a los concejales restringir nuevas construcciones en zonas no aptas, algo que ya está contemplado por ordenanza pero fue visto como una intromisión en decisiones municipales.
La disputa se profundizó cuando la Provincia se presentó como parte querellante en una causa judicial por un intento de soborno para impedir el inicio de clases, mientras que el intendente no suscribió esa posición, un gesto que fue leído como un mayor distanciamiento político.
Paralelamente, Torres tomó medidas para amortiguar otros focos de conflicto social, como el anuncio de un bono para docentes y acuerdos con representantes policiales para avanzar en paritarias, lo que forma parte de una estrategia para evitar tensiones en el inicio del ciclo lectivo.
La situación financiera de la Provincia también está en el centro del debate. Para asegurar liquidez y cumplir compromisos, el Ejecutivo provincial ha vuelto a recurrir a la emisión de bonos, reflejando así las limitaciones presupuestarias.
En el plano energético, la adjudicación de la empresa Manantiales Behr —dentro del proceso de desinversión de YPF— generó incertidumbre debido a dudas sobre la capacidad de financiamiento. Esto preocupa no solo desde lo económico, sino también desde lo político, ya que la industria petrolera sigue siendo un eje central para la economía local y provincial.
El intendente Macharashvili expresó su malestar en redes sociales, señalando que no puede permanecer al margen mientras se toman decisiones que afectan a la producción y al empleo en su ciudad, y responsabilizó a YPF y su conducción por la falta de garantías en la transferencia de activos estratégicos.
A nivel nacional, la reciente media sanción de una reforma laboral también exacerbó las divisiones. En el Senado provincial, senadores afines a Torres respaldaron el proyecto, mientras que dirigentes como Carlos Linares votaron en contra. En Diputados, la representación de Chubut también se fractura, con algunos sectores ligados al sindicalismo y otros a La Libertad Avanza, lo que muestra un mapa político provincial fragmentado y alineado con posturas nacionales divergentes.
Además, un incendio en el despacho de la diputada Andrea Cristina, oficialmente atribuido a un fallo eléctrico, se sumó a una serie de hechos interpretados por algunos actores como parte de la dinámica de presión y especulaciones políticas.
En síntesis, la provincia de Chubut enfrenta no solo emergencias sociales y desafíos económicos, sino también una fragmentación política que dificulta la coordinación institucional, y que termina impactando de manera directa en la vida de los ciudadanos. La pregunta que queda para muchos es si los dirigentes podrán convertir esta tensión en acciones conjuntas que atenúen las crisis o si la polarización seguirá imponiéndose.


