El legendario colectivo Scania modelo 88, que durante dos décadas fue el hogar de los planteles de Gimnasia y Esgrima en la Liga Nacional, será restaurado íntegramente con el objetivo de volver a las rutas.
Incorporado a principios de los 90, el Bala fue mucho más que un transporte. Con sus 12 camas, mesas de cartas y televisores, fue el escenario de miles de anécdotas bajo el mando del recordado “Jacka” Ingram al volante. “Es parte de la gran historia del club. No hay hincha de Gimnasia que no lo recuerde; era algo muy vistoso y representativo”, destacó Pablo Ivanoff, presidente de la institución.
La recuperación tiene un tinte especial: los protagonistas de la restauración serán los alumnos de los cursos superiores del Colegio Provincial Nº 749. Bajo la supervisión de docentes, los estudiantes de 6to y 7mo año trabajarán sobre el motor de gran porte y los sistemas complejos del vehículo, enfrentándose a desafíos técnicos reales.

Un laboratorio de «hierros reales»
Para los alumnos de sexto y séptimo año, el proyecto representa el salto de los manuales a la complejidad de la práctica. Según explicó Emanuel Viegas, director de la institución, trabajar sobre un motor de gran porte y sistemas estructurales antiguos obliga a los jóvenes a enfrentarse a la resolución de problemas en tiempo real.
»Van a trabajar con algo que no es habitual para ellos. Enfrentarse a situaciones reales, donde surgen problemas y hay que resolverlos en equipo, es la clave de la formación técnica», destacó Viegas.
La restauración se dividirá en dos etapas críticas:
- Mecánica Integral: Recuperación de piezas, sistemas de fluidos y la puesta en marcha del motor Scania.
- Restauración Estructural: Acondicionamiento de la carrocería y el interior, respetando la fisonomía que lo hizo famoso en todas las canchas del país.


