Se estima que el 5% de los niños de entre 7 y 9 años se ven afectados por la dislexia, una Dificultad Específica del Aprendizaje (DEA) definida como una serie de alteraciones de base neurobiológica, que afecta a los procesos cognitivos relacionados con el lenguaje, la lectura y la escritura con implicaciones de tipo leve, moderado o grave en el ámbito escolar.
La elección del color azul predominó por encima del rojo ya que durante varios años de las infancias, muchas familias han teñido los cuadernos y carpetas de rojo, “dejando profundas huellas en su autoestima y heridas en sus almas”, contaron desde un comunicado de Disfam Argentina.
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#Neuquén Iluminados de Azul-Turquesa el Monumentos a San Martín y Plaza de las Banderas por el 8 de Octubre Dia Iberoamericano de la #Dislexia @Disfam @DisfamArgentina pic.twitter.com/ws1ehACYmL
— EDGARDO PINO (@chechealumine) October 8, 2020
“Ese color no nos representa, solo nos trae recuerdos llenos de angustia y tristeza”, agregaron.
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Hoy es el Día Internacional de la Dislexia. El MEFP se suma a la campaña #UnidosPorLaDislexia de @Disfam y @fedisorg iluminando la fachada de su edificio de azul turquesa pic.twitter.com/Nnqwzs7z7Z
— Ministerio de Educación y Formación Profesional (@educaciongob) October 8, 2020
Claro, que este día no solo es para la visibilización de la problemática, sino también para que toda Latinoamérica empiece a dialogar para “construir un país y una educación más justa, inclusiva y donde el amor promueva en nuestros niños el deseo de aprender”, aseguraron en el comunicado.


