Ante los fuertes rumores de una paliza interna, el Comisario Mulero confirmó que el acusado está en aislamiento total. Saben que en la cárcel estas cosas no se perdonan.
Ante las versiones que circularon en las últimas horas sobre presuntos ataques físicos contra el padrastro de Ángel, las autoridades policiales salieron a aclarar la situación de detención de los principales acusados. El comisario Cristian Mulero, segundo jefe de la Unidad Regional, aseguró que el hombre se encuentra «fuera de peligro» y bajo custodia permanente.
Seguridad garantizada y aislamiento preventivo
Tras su traslado desde la Seccional General Mosconi hacia la Alcaidía Policial —realizado por pedido expreso de la defensa—, se activaron protocolos específicos debido a la gravedad del delito imputado. Según explicó Mulero, el detenido permanece en un sector diferenciado del resto de la población carcelaria.
«Se tomaron los recaudos necesarios para que esté aislado. Está en un lugar fuera del contacto con el resto de los internos debido a la subcultura carcelaria, donde en este tipo de delitos otros presos suelen intentar tomar justicia por mano propia», detalló el jefe policial.
A pesar de su condición de aislamiento para resguardar su integridad física, las autoridades aclararon que el imputado mantiene las mismas garantías constitucionales que cualquier otro detenido, incluyendo el acceso a salidas de esparcimiento, aunque siempre en espacios y horarios controlados sin vinculación con el resto de los pabellones.
La situación de la madre de Ángel
En sintonía con estas medidas, Mulero también desmintió cualquier riesgo sobre la integridad de la madre de la víctima. La mujer se encuentra alojada en el Instituto Provincial Penitenciario (IPP), ubicado sobre la Ruta Nacional 3, entre las ciudades de Trelew y Puerto Madryn.
La decisión de trasladarla a dicha dependencia respondió a la falta de plazas locales, dado que la Comisaría de Rada Tilly —única habilitada para mujeres en la zona— posee capacidad limitada. Al igual que el padrastro, la mujer permanece en un pabellón especial, separada de la población femenina general para asegurar su resguardo físico mientras avanza el proceso judicial.


