El sindicato de la Unión Tranviaria Automotor mantuvo conversaciones con el Grupo MR, de cara al nuevo servicio de transporte público que iniciará el 1 de agosto en Comodoro Rivadavia. Hay preocupación por unos 70 trabajadores debido a una demora de hasta 90 días en la llegada de la flota total de colectivos, las gestiones continúan en cuarto intermedio hasta nuevo aviso el próximo martes.
El sistema de transporte público de pasajeros de la ciudad se encuentra en las semanas previas a una transición histórica. A partir del próximo 1 de agosto, la empresa Patagonia Argentina dejará la concesión del servicio para dar paso al Grupo MR. En este escenario de mudanza empresarial, la principal preocupación radica en el futuro de los trabajadores y el sostenimiento de sus puestos de trabajo.
Para llevar tranquilidad a las bases, el Secretario General de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Juan Carlos Cossio, brindó una rueda de prensa tras el primer encuentro formal con los nuevos directivos. El dirigente sindical fue categórico: el gremio no aceptará menos que la continuidad del 100% del personal, lo que incluye no solo a los choferes, sino también a los trabajadores de talleres, electricistas y administrativos.
El nudo del conflicto: la llegada escalonada de los colectivos
Si bien Cossio aseguró que en el diseño final del servicio «va a faltar personal» debido a que la nueva empresa operará con una flota mayor, el problema actual es temporal y logístico. El pliego licitatorio exige un total de 126 unidades, pero el Grupo MR desembarcará inicialmente con 95 coches.
La diferencia temporal deja a unos 70 trabajadores en un limbo operativo por un lapso que la empresa estima entre 30 y 90 días, hasta que finalice el arribo de todo el parque automotor.
«El único problemita que tenemos es que entre la llegada de los 95 coches a los 126 hay un lapso que, según manifiesta la empresa, es por 3 meses. Nosotros queremos que todos los compañeros tengan su salario garantizado y la continuidad laboral durante ese tiempo», advirtió Cossio.
Ante los rumores que indicaban que solo se absorbería a un porcentaje menor de la planta actual, el referente de la UTA desestimó esas versiones: «Hablar se habla mucho. Nuestro único trabajo es que los compañeros queden con su trabajo, con la antigüedad, la categoría laboral y salarial totalmente garantizadas». Incluso aclaró que el personal que está próximo a jubilarse continuará ejerciendo sus funciones de forma normal hasta que complete sus trámites.
Martes clave: se define el esquema de la transición
El sindicato y la empresa volverán a verse las caras el próximo martes a las 11:00 de la mañana. Aunque Cossio no catalogó esta segunda audiencia como el «encuentro decisivo», sí será fundamental para obtener respuestas concretas sobre cómo se financiarán los sueldos de los operarios que queden momentáneamente sin unidades asignadas y si estos permanecerán en sus hogares durante la espera.
La tensión está latente y el gremio no descarta medidas de fuerza si las negociaciones se estancan. Al ser consultado sobre si el 1 de julio estarán los primeros 95 colectivos en la calle, Cossio sembró una advertencia para el municipio y la empresa entrante: «Nosotros eso no lo podemos decir. Si llega a haber algún tipo de inconveniente o conflicto porque los compañeros no tienen garantizada la continuidad, estimamos que nosotros vamos a plantear un plantel», concluyó, dejando en claro que la paz social del transporte en Comodoro dependerá de los acuerdos que se alcancen el próximo martes.


