El secretario de Control Urbano, Miguel Gómez, afirmó que en la ciudad no existen pedidos ni proyectos para habilitar este tipo de producto y remarcó que actualmente no está autorizado.
En medio del debate generado en Chubut por la venta de carne de burro, desde el Municipio de Comodoro Rivadavia llevaron tranquilidad y descartaron cualquier posibilidad de que esta práctica se implemente en la ciudad. El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, aseguró que tanto la venta como el consumo de este tipo de carne no están habilitados y que tampoco hay solicitudes formales en análisis.
Durante una entrevista con el programa “Buen Día Comodoro”, que se emite por SETA TV, el funcionario explicó que la situación local difiere de lo ocurrido en Trelew, donde se desarrolló recientemente una prueba piloto. Según indicó, allí un productor llevó adelante la iniciativa con autorización de los organismos correspondientes y con una cantidad limitada de animales.
Gómez remarcó que, pese a la repercusión social del tema, en Comodoro no hay avances concretos. Incluso comentó que mantuvo una reunión con la concejal Mariela Aguilar en la que se abordó la cuestión, aunque aclaró que no existe ningún proyecto en evaluación. En ese sentido, fue tajante: no hay propuestas formales ni inmediatas vinculadas a este tipo de comercialización.
Además, sostuvo que desde la Secretaría a su cargo no se recibió ningún pedido por parte de comerciantes o productores para obtener autorización para vender carne de burro, lo que refuerza que no hay iniciativas en curso dentro del ámbito municipal.
Al ser consultado sobre si esta alternativa podría surgir a raíz de la situación económica, el funcionario no descartó que el tema pueda instalarse en la agenda pública, pero insistió en que actualmente deben regirse por la normativa vigente. En ese marco, reiteró que en Comodoro Rivadavia no está permitido ni el consumo ni la venta de este producto.
También reconoció que el interés por esta carne puede estar relacionado con su precio, generalmente más bajo que el de la carne vacuna, lo que podría generar atención en un contexto económico complejo. Sin embargo, aclaró que cualquier modificación en este sentido debería discutirse en el ámbito legislativo, ya que implicaría cambios en la regulación actual.

“Si aparecen sectores interesados, el debate podría trasladarse al Concejo Deliberante para analizar su viabilidad”, explicó. No obstante, subrayó que por ahora no hay ninguna iniciativa concreta y que la situación sigue siendo clara: este tipo de carne no se comercializa en la ciudad.
El tema cobró relevancia a partir de lo sucedido en Trelew, donde la venta en una carnicería despertó curiosidad y polémica tanto a nivel provincial como nacional. La experiencia formó parte de una prueba piloto impulsada por el productor Julio Cittadini, con el objetivo de posicionar esta carne como una opción alternativa en el mercado, especialmente ante el aumento del precio de la carne vacuna.
En ese caso, el producto se ofreció a un valor de 7.500 pesos por kilo y, según el impulsor del proyecto, tuvo buena recepción entre los consumidores, agotándose rápidamente.
Respecto al marco legal, la comercialización de carne de burro no está completamente prohibida en Argentina, pero sí presenta limitaciones importantes. Actualmente no existen frigoríficos habilitados a nivel nacional para su procesamiento, por lo que su venta depende de autorizaciones específicas y controles sanitarios estrictos por parte del SENASA. En Trelew, la experiencia fue aprobada de manera experimental y supervisada por organismos oficiales.
Desde el sector cárnico señalan que se trata de una actividad incipiente, que todavía enfrenta múltiples desafíos, como la falta de infraestructura adecuada y la necesidad de una regulación más clara.
Por ahora, en Chubut la venta de carne de burro continúa siendo limitada y experimental, aunque abre el debate sobre nuevas alternativas productivas en un contexto económico que impulsa la búsqueda de opciones más accesibles.


