El centro de esquí más austral del mundo, Cerro Castor, abrirá su temporada invernal el sábado próximo, sólo para residentes de Tierra del Fuego y con una expectativa de baja concurrencia respecto de años anteriores, según su concesionaria, que indicó que será a pérdida pero como un aporte social a la vida de los vecinos de Ushuaia y el resto de la provincia.
Además de ajustarse a los protocolos nacionales y los impuestos por el Comité Operativo de Emergencia (COE) provincial, la temporada tendrá otras características particulares ante la pandemia de coronavirus, como operar sólo cinco días semanales y la apertura parcial de pistas, sitios gastronómicos y medios de elevación.
Cerro Castor dispondrá de 14 kilómetros de pistas pisadas para esquí, habilitadas de cumbre a base, además de los circuitos de esquí de fondo y la pista de patinaje, con telesillas que operarán en El Bosque, Las Piedras, el Filo, el Teleskí Los Castores y la zona de principiantes.
También se brindarán los servicios de estacionamiento, alquiler de equipos de esquí alpino y de fondo, snowboard y patinaje sobre hielo, y se habilitarán los servicios gastronómicos Snowbar, Alpino Sports Bar, 480 y Morada del Águila (este abierto sólo los fines de semana y feriados).
El protocolo sanitario
El protocolo sanitario que regirá fue desarrollado en conjunto por el COE y el reconocido epidemiólogo de Ushuaia Juan Alba, con el criterio de que “la prioridad es la seguridad y el bienestar de nuestros visitantes y personal, para que puedan disfrutar de todas las actividades», según manifestó Juan Carlos Bégué, a cargo de la concesión del centro de esquí.
Ese protocolo prevé el distanciamiento social de 1,5 metro en todos los sectores internos y externos del centro de esquí, la utilización de tapabocas, higiene de manos y de superficies, uso de guantes y protección ocular tanto para el personal como para los esquiadores, entre las medidas preventivas.
Por otra parte, habrá cartelería informativa con las recomendaciones generales en los accesos a edificios, además de torres sanitizantes en lugares estratégicos, como boleterías, áreas de gastronomía y de entrega y recepción de equipos, en tanto los bastones, esquíes y cascos serán desinfectados tras cada devolución para su nueva utilización.


