En vísperas del 1° de mayo, el sindicato que nuclea a los trabajadores mercantiles del sur de Chubut y norte de Santa Cruz advierte sobre una crisis profunda que combina la caída del consumo, el impacto de la situación petrolera y la falta de políticas de sostenimiento para el sector.
Lo que históricamente ha sido una jornada de celebración y descanso, este año se perfila como un día de «reflexión y preocupación». Así lo definió Matías Silva, Secretario Gremial del Centro de Empleados de Comercio (CEC), al analizar el complejo panorama que atraviesa el sector comercial en el sur de Chubut y el norte de Santa Cruz en la previa del Día del Trabajador 2026.
La cifra que maneja el sindicato es alarmante: desde el año pasado, el sector ha registrado la baja de más de 1,000 puestos de trabajo. Según Silva, aunque el ritmo de despidos ha mermado levemente en los últimos meses, la fragilidad del empleo sigue siendo el eje central de la agenda gremial.
Un escenario de retroceso
El dirigente vinculó directamente la crisis comercial con el contexto macroeconómico nacional y la realidad productiva local. «Estos últimos dos años el Día del Trabajador se ha transformado en un día de reflexión ante lo que viene atravesando nuestro sector», señaló Silva, destacando que el poder adquisitivo se ha visto pulverizado por salarios que corren por debajo de la inflación y acuerdos paritarios que encuentran trabas para su homologación.
En el plano local, la situación del petróleo en la cuenca del Golfo San Jorge ha actuado como un factor agravante. La merma en la actividad hidrocarburífera se trasladó rápidamente a las calles de Comodoro Rivadavia, donde el cierre de locales es una postal cada vez más frecuente.
»Recorremos permanentemente las calles y vemos que se siguen cerrando comercios. No hay acciones en pos de acompañar a los empleadores para sostener los puestos de trabajo», afirmó el Secretario Gremial.
Los «agravantes» del desempleo
Más allá de la pérdida neta de puestos, el gremio advierte sobre una degradación en las condiciones de desvinculación. Entre los problemas que el CEC está acompañando legalmente, Silva enumeró:
- Pago de indemnizaciones en cuotas.
- Incremento de reclamos judiciales y administrativos ante la Secretaría de Trabajo para efectivizar cobros.
- Traspasos precarios de empresas en intentos desesperados por mantener la operatividad.
Gestiones ante el Ejecutivo: Alquileres y transporte
Para intentar mitigar el impacto, el sindicato ha planteado una serie de medidas ante el Ejecutivo Municipal. Una de las propuestas más concretas es la suspensión del estacionamiento medido en zonas comerciales, lo que representaría un alivio económico tanto para los empleados que deben estacionar sus vehículos para cumplir su jornada como para los potenciales clientes, fomentando así el consumo.
Asimismo, Silva destacó la necesidad de intervenir en otros costos estructurales: «Hay que analizar el tema de los alquileres en la zona céntrica, que son muy elevados, y evaluar ingresos brutos».
Finalmente, el gremio puso el foco en la movilidad urbana ante el reciente cambio en el servicio de transporte. El objetivo es garantizar que la nueva prestataria sostenga el boleto combinado, permitiendo que un solo pasaje cubra dos tramos, una herramienta vital para la economía de los trabajadores que deben trasladarse desde los barrios hacia el casco céntrico.


