En una rueda de prensa marcada por el dolor y la indignación, el padre de Ángel cargó contra la Justicia de Comodoro Rivadavia. Denunció negligencia, aseguró que su hijo era un niño sano y cuestionó que los responsables sigan en libertad.
Frente a las puertas de la Ciudad Judicial, el silencio se rompió con el testimonio de un padre quebrado. Luis, el padre de Ángel, el pequeño hallado sin vida tras ser dejado en la casa de su ex pareja, enfrentó los micrófonos para dar voz a una tragedia que, según sus palabras, pudo haberse evitado.
»Él tenía todo con nosotros»
Luis comenzó desmintiendo cualquier situación de carencia en el entorno familiar del menor antes de que fuera apartado de su lado. Con firmeza, recordó que a Ángel nunca le faltó nada: «A mi hijo nunca le faltó comida, ni colonia de vacaciones, ni sus juegos. Nosotros le dábamos todo». El dolor se agudizó al mencionar los hitos que le fueron arrebatados al pequeño, como su acto de egreso del jardín: «Le sacaron justo cuando tenía que estar con sus amiguitos».
El padre y su advertencia permanente
Para Luis, la muerte de Ángel es la consecuencia de una justicia que «mira para otro lado». El padre reveló que, a pesar de sus intentos por hacer las cosas por la vía legal, no fue escuchado. «Quise hacer todo bien, por la justicia, y no me hicieron caso. Me dejaron de un lado y ahora tengo a mi hijo muerto», sentenció.
Uno de los puntos más críticos de su declaración fue la situación de la otra hija de su ex pareja, quien aún permanece con los sospechosos. «Mi hijo salió muerto de ahí y no son capaces de velar por ese angelito que está con ellos. Una nena todavía sigue con ellos sabiendo que mataron a mi hijo», denunció con impotencia.
La salud de Ángel y las dudas de la autopsia
Luis fue enfático al describir la condición de su hijo antes del fatal desenlace, asegurando poseer estudios clínicos que certifican que era un niño sano. Sin embargo, los datos que trascienden de la autopsia pintan un panorama oscuro: «Ahora nos enteramos que tenía un golpe interno en la cabeza».
Además, expresó su calvario por no poder despedir los restos del menor debido a las demoras procesales: «Todavía le siguen lastimando a mi hijo, no le puedo enterrar tranquilo porque no me dan la orden».
Un llamado a la comunidad y a la Justicia
Hacia el final de la conferencia, Luis dirigió un mensaje a los vecinos y a la sociedad, criticando el silencio cómplice que a veces rodea estos casos: «Todos ven todo y nadie dice nada. Después, cuando pasan las cosas, recién salen a hablar».
Sin asesoramiento legal todavía —»recién hoy nos pudimos bañar y venir acá por Ángel», confesó—, el padre aseguró que no descansará hasta que haya responsables detenidos. Su esperanza, aunque teñida de luto, es que el caso de su hijo sea un punto de quiebre: «Espero que mi hijo Ángel sea el último». Marcha por Ángel: Se convocó a la comunidad a participar de una movilización esta tarde para exigir celeridad en la causa y la detención de los implicados. «Si no lo hubiésemos hecho viral, la justicia quería que ocultemos todo», concluyó Luis.


